Lo denunciaron en 2023, lo pusieron en la lista del Congreso y ayer un juez ordenó sacarlo de EEUU: la justicia alcanzó al represor cubano Digsan García Rodríguez, que creyó que podía venir a refugiarse en el país donde viven sus víctimas.
Según la acusación, Digsan fabricó expedientes falsos para meter mujeres presas en Cuba y vivía tranquilito en Nebraska, hasta que lo detectaron. Ahora un juez ordenó su deportación
En 2023, Cubanos por el Mundo documentó exhaustivamente su caso, puso su nombre en la lista entregada al congresista Carlos Giménez y al Departamento de Seguridad Nacional y lo señaló ante la comunidad cubana en el exilio. Ayer, un juez de inmigración en Nebraska ordenó su deportación. La justicia tardó, pero llegó.
Digsan García Rodríguez no era un funcionario anónimo del régimen. Era teniente de la Policía Nacional Revolucionaria y jefe de sector en Santa Fe, municipio Playa, La Habana — una posición que le daba autoridad directa sobre la vida cotidiana de los vecinos de su zona y que, según los testimonios documentados por Cubanos por el Mundo, usó para abusar de esa autoridad de manera sistemática.
El caso de Kamila: dos años presa por un expediente inventado
El caso más documentado es el de Kamila García. Según su propio testimonio recogido por Cubanos por el Mundo, García Rodríguez la acosaba sexualmente y, al no lograr su objetivo, fabricó un expediente de «peligrosidad predelictiva» en su contra, afirmando que había robado ropa tendida al sol de sus vecinos. Con esa causa falsa, Kamila pasó dos años en prisión.
El mecanismo utilizado — la figura de «peligrosidad predelictiva», heredada del sistema soviético — permite al régimen cubano encarcelar personas por lo que podrían hacer en el futuro, sin necesidad de que hayan cometido delito alguno. Es una herramienta diseñada para la represión, y García Rodríguez la usó, según el testimonio, como venganza personal.
Kamila aseguró además que no fue la única. Otras mujeres, dijo, sufrieron la misma dinámica: acoso sexual seguido de represalia institucional cuando se resistían.
De La Habana a Nebraska pasando por la lista del Congreso
García Rodríguez figura en el listado de represores cubanos residentes en Estados Unidos entregado por el congresista Carlos Giménez al Departamento de Seguridad Nacional, una lista que documenta a agentes del régimen que utilizaron el sistema migratorio estadounidense para establecerse en el país pese a su historial de abusos. Su nombre también aparece en el registro público de represores cubanos en Estados Unidos que maneja la plataforma RepresoresCubanos.com, refiere CPEM en una publicación hecha en su cuenta de Instagram
Según las fuentes consultadas, Digsan llegó a Nebraska y vivió allí con la aparente normalidad de quien dejó atrás un pasado que nadie iba a encontrar. Pero la investigación de Cubanos por el Mundo en 2023 lo identificó, lo documentó y lo puso frente a las autoridades estadounidenses. Ayer, ese proceso tuvo consecuencia: un juez de inmigración ordenó su deportación. Será deportado a Guatemala.
Lo que este caso demuestra
La deportación de García Rodríguez no es solo la historia de un represor que recibe su merecido. Es la demostración de que el modelo de denuncia sistemática funciona: documentar, nombrar, entregar a las autoridades competentes y sostener la presión hasta que el sistema responde. Cubanos por el Mundo lleva años haciendo exactamente eso, con resultados que hasta hace poco parecían imposibles en un contexto donde los represores cubanos habían encontrado en el exilio un refugio seguro.
La víctima en este caso, Claudia Isabel Benítez Menéndez, fue nombrada específicamente en la investigación original de 2023. Hoy, con la orden de deportación firmada, su nombre también forma parte de un precedente.
Los represores cubanos en Estados Unidos ya saben que no están a salvo por el simple hecho de haber cruzado la frontera.





















