Lo multaron por vender libretas para comer y Cuba le respondió con casi 300,000 pesos: la historia del único oncólogo de la Isla de la Juventud que demuestra dónde es que está el bloqueo.
Álvaro Pérez Pérez dejó Holguín hace un año para irse a la Isla de la Juventud porque allí no había ningún oncólogo. Se quedó por vocación. El régimen le paga 13 dólares al mes. Cuando hace apenas unos días, un par de inspectoras lo encontraron vendiendo libretas para completar su magro salario a ver si puede llegar a fin de mes, le pusieron una multa equivalente a la mitad de lo que gana. Lo que pasó después no lo esperaba nadie, ni él.
«Mi nombre es Álvaro Pérez Pérez, soy especialista en oncología, el único que tiene la Isla de la Juventud. Mi salario no me alcanza para comer», dijo el médico en una transmisión en vivo en Facebook que se viralizó en redes sociales. El video mostró a un especialista de alta calificación, responsable de atender a pacientes con cáncer en un territorio de más de 70,000 habitantes, explicando con una calma que duele que necesita vender en la calle para poder comer.
Las inspectoras le argumentaron que el «garaje sale» de ropas usadas que él tenía en el portal de su vivienda estaba bien, pero como él además tenía unas libretas, vendiéndolas en cien pesos, eso justificaba la multa. La multa fue de 4,000 pesos — exactamente la mitad de su salario mensual de unos 8,000 pesos, equivalente a 13 dólares al cambio informal.
Una vez más el pueblo responde antes que el Estado
La denuncia de tamaña injusticia circuló con rapidez en grupos de cubanos dentro y fuera de la isla. En pocas horas, el caso se viralizó, y muchas personas comenzaron a preguntar cómo podían mandarle dinero a Álvaro para que pagara la multa.
De inmediato, una vez conocido el hecho, el activista Guillermo Rodríguez Sánchez se convirtió en uno de los coordinadores visibles de la iniciativa para hacer llegar transferencias directas a la tarjeta del médico. En un principio se propuso la meta de 100 mil pesos. Sin embargo….
Anoche actualizó la cifra en tiempo real desde su perfil de Facebook: primero 200,000 pesos. Hoy, acaba de decir que son casi ya 300,000 pesos los que ya tenía para el oncólogo; y que seguían llegando transferencias mientras él escribía. Una sola transacción capturada en pantalla mostraba 58,500 pesos enviados de un golpe desde el Banco Bandec el 9 de junio.
Los comentarios que acompañaron cada transferencia no eran solo de cubanos en el exterior. Había vecinos de la Isla de la Juventud, pacientes, médicos, desconocidos que reconocían en la historia de Álvaro Pérez Pérez la historia de miles de profesionales cubanos atrapados en el mismo sistema.
«Esto demuestra que cuando el pueblo se une logra su objetivo», escribió una usuaria. «No hay mal que por bien no venga», repitieron decenas.
La ironía que lo resume todo
Pérez Pérez llegó a la Isla de la Juventud en abril de 2025, respondiendo a una convocatoria del propio sistema para cubrir la escasez de especialistas. Es el único oncólogo para una población de más de 70,000 habitantes. El régimen lo necesitaba, lo convocó y le asignó un salario que no alcanza para la canasta básica. Cuando él buscó una salida legal y pacífica para sobrevivir, el mismo Estado que lo necesita lo sancionó.
La multa no resolvió nada. La solidaridad cubana convirtió esa sanción en el mayor ingreso que Álvaro Pérez Pérez ha recibido en su vida como médico en la isla. Casi 300,000 pesos en menos de 24 horas, llegando en tiempo real a su tarjeta, desde todas partes donde hay un cubano con acceso a una transferencia bancaria y la voluntad de usarla.





















