La delegación cubana apenas comienza su andadura en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026 y ya ha sufrido su primera baja. El protagonista de esta sonada noticia es el joven Moisés David Torres Puig, natural de Las Tunas y segundo guardameta del equipo masculino de hockey sobre césped, quien decidió abandonar la concentración este mismo viernes mediante un escape digno de un guion cinematográfico.
La confirmación de este suceso llegó a través del periodista especializado Yasel Porto en su plataforma Dporto Sports News. Tras verificar la información con fuentes de primera mano, el reportero compartió audios donde el propio jugador —el más joven de su selección— narra cómo logró evadir la estricta vigilancia impuesta a los atletas antillanos. El escenario de la fuga fue el propio estadio, justo en el momento en que el conjunto masculino asistía a las gradas para apoyar a la escuadra femenina de hockey.
Consciente de la fuerte seguridad, Torres Puig diseñó una estrategia para relajar a los responsables del equipo. Según sus propias palabras enviadas al comunicador deportivo, fingió una contusión: «Estaba muy nervioso por si me descubrían. Yo sentía que sospechaban de algo, pero mandé a pedir hielo diciendo que me había dado un golpe con una pelota en el entrenamiento, y eso calmó un poco las cosas».
Una vez que los custodios bajaron la guardia al creer que el atleta estaba lidiando con una molestia física, el tunero activó la segunda fase de su plan para desaparecer de las instalaciones. El momento decisivo fue descrito por el portero con total precisión: «Luego dije que iba a botar el hielo en un latón que estaba en el pasillo del estadio, y fue cuando logré irme con la persona que me sacó del lugar. Intercambiamos ropa y salimos caminando hasta que llegó el UBER».
Tras consumar su salida con éxito, el deportista ha intentado retomar el contacto con sus colegas de selección, aunque hasta la fecha de la publicación no había tenido suerte. Consciente de las repercusiones de su acto, el joven confesó en la grabación: «He tratado de comunicarme con algunos compañeros de equipo pero nadie ha respondido. Me imagino que por lo tenso que debe estar el ambiente».
Esta deserción llega como un nuevo balde de agua fría para el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), que todavía lidia con la humillante fuga masiva del equipo de canotaje. Cabe recordar que, entre el 15 y el 18 de julio pasados, nueve de los doce miembros de esa disciplina abandonaron su base de entrenamiento en Montreal, Canadá, marcando la mayor desbandada histórica para ese deporte en la Isla.
Además, el hockey sobre césped cubano ya arrastra un largo historial de fugas recientes en la arena internacional. Solo en el año 2023, la selección femenina sufrió el abandono de cinco de sus jugadoras durante los Juegos Panamericanos de Santiago de Chile en noviembre, antecedidas por otras tres atletas que tomaron la misma decisión en Barcelona durante el mes de mayo.
Las autoridades deportivas de la Isla aterrizaron en Santo Domingo con una delegación de 504 atletas —la más numerosa en los últimos tiempos— y la ambiciosa meta de conquistar 67 medallas de oro para colarse en el «top tres» del medallero general. Sin embargo, las deserciones comenzaron incluso antes del pitazo oficial de inauguración pautado para este viernes. Ante este panorama, el periodista Yasel Porto alertó que la huida de Torres Puig podría desencadenar un efecto dominó a lo largo del certamen, motivado por el reciente escándalo en Canadá y, como él mismo subrayó, «dadas las complejidades legales existentes en Dominicana ante este tipo de acciones».





