La compleja situación de la isla acaparó nuevamente la atención de las altas esferas políticas en Washington. Durante un encuentro del equipo de gobierno en la Casa Blanca liderado por el mandatario Donald Trump, el secretario de Estado, Marco Rubio, desmenuzó la postura oficial de la administración estadounidense, entrelazando un fuerte reproche a la gestión del régimen con un inesperado voto de confianza hacia la vía negociadora.
El jefe de la diplomacia norteamericana atacó sin tapujos la falta de destreza de la cúpula castrista al asegurar que «Cuba está en un gran problema porque, lamentablemente para ellos, está dirigida por un montón de comunistas incompetentes. Y ser comunista es malo; ser un comunista incompetente es como lo peor».
Rubio: Cuba's in a lot of trouble because it's run by a bunch of incompetent communists, and being communist is bad—being an incompetent communist is like the worst pic.twitter.com/mrg4WFuBew
— Acyn (@Acyn) May 27, 2026
En su argumentación, el funcionario identificó al Grupo de Administración Empresarial S.A., mejor conocido como GAESA y administrado por el mando militar de la isla, como el verdadero problema de fondo en el país. Al respecto, Rubio fue enfático en describir cómo este emporio absorbe los recursos nacionales explicando que «El país ha sido tomado por esta empresa llamada GAESA, que básicamente controla el 70% de la economía. Ninguno del dinero de esa empresa va a ayudar al pueblo cubano. Ninguno».
Pese a la severidad de este planteamiento, el secretario de Estado se mostró receptivo a mantener activos los canales oficiales y comentó que «Así que estaremos hablando con ellos, estaremos trabajando en ello. Queremos algo bueno para el pueblo cubano y, con suerte, habrá un buen resultado para ellos. Tiene que haberlo».
Asimismo, justificó este esfuerzo bilateral recordando que la estabilidad de la región repercute directamente en la seguridad de su propio país al añadir que «Está a 90 millas de nuestras costas, y tener un Estado fallido a 90 millas de nuestras costas es una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos».
Rubio: Cuba's in a lot of trouble because it's run by a bunch of incompetent communists, and being communist is bad—being an incompetent communist is like the worst pic.twitter.com/mrg4WFuBew
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Estas posturas marcan una notable diferencia con el enfoque más pesimista que el propio Rubio había manifestado el pasado 21 de mayo ante los medios de comunicación. En aquella comparecencia, reconoció que «sinceramente, no veo mucho avance» en los acercamientos, a pesar de corroborar que el jefe de la misión diplomática estadounidense se había entrevistado con funcionarios de La Habana y que el propio director de la CIA había completado una visita a la capital cubana.
En ese mismo intercambio con la prensa, Rubio restó toda validez a los supuestos cambios económicos promovidos por el régimen de la isla al puntualizar que «Las cosas que anuncian en materia económica son cosméticas, no reales. Porque durante años se han acostumbrado a ganar tiempo y esperar a que nosotros nos retiremos».
El escenario actual de confrontación se sitúa en un punto de máxima asfixia. Desde los primeros días de enero de 2026, el gobierno de Donald Trump ha implementado más de 240 penalizaciones contra la estructura del régimen cubano, apuntando de forma directa a GAESA y a su principal ejecutiva, la general de brigada Ania Guillermina Lastres Morera.
Las medidas de fuerza también han tocado el plano migratorio y familiar. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas trasladó recientemente al estado de Louisiana a Adys Lastres Morera, hermana de la presidenta de GAESA, quien había sido arrestada en Miami el 22 de mayo tras dictaminarse de manera oficial que su estadía «representa una amenaza para Estados Unidos».
Toda esta escalada de tensiones ocurre contrarreloj, pues el próximo 5 de junio expira el periodo otorgado por Washington para que las compañías transnacionales suspendan definitivamente cualquier alianza comercial con GAESA, bajo el riesgo de encarar severas sanciones secundarias por parte de la Casa Blanca.



















