Un informe del Departamento de Estado acusa al régimen cubano de promover durante décadas una campaña de influencia política dentro de Estados Unidos y menciona a periodistas, activistas, dirigentes sindicales y organizaciones progresistas. El documento no los designa legalmente como terroristas ni afirma que todos actúen bajo órdenes de La Habana, pero los describe como aliados ideológicos o “compañeros de viaje”.
Estados Unidos mantiene negociaciones con Uruguay para que el país sudamericano reciba migrantes que Washington no puede devolver a sus naciones de origen. Los cubanos serían el principal grupo contemplado en la práctica, aunque la Cancillería uruguaya aseguró que las conversaciones incluyen diferentes nacionalidades y que todavía no existe un acuerdo definitivo.
Dieciocho toneladas de alimentos y kits de higiene aterrizaron en el Aeropuerto Internacional José Martí. Las recibió el arzobispo de La Habana junto a Cáritas Cuba. Es el primer envío de un paquete de 100 millones de dólares que Washington diseñó para que el Gobierno cubano no lo toque.
El Departamento de Estado publicó un informe de casi cien páginas que define a Cuba como la capital del comunismo del siglo XXI. La cancillería cubana respondió al día siguiente con una declaración oficial que denuncia un plan para justificar una invasión.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, descartó desde Filipinas un ultimátum para el cambio de régimen en 2026, catalogando a Cuba como un estado fallido.
Planificadores del Pentágono examinaron en las últimas semanas opciones para una posible acción militar contra Cuba, incluido un asalto aéreo de la 101 División Aerotransportada, según reveló CBS News. No hay decisión de Trump, pero la planificación continúa.
En el quinto aniversario del 11J, Marco Rubio reafirmó que EEUU mantendrá todas las medidas de presión contra el régimen cubano. Exigió la liberación inmediata de todos los presos políticos y advirtió que solo habrá una nueva relación bilateral si el régimen acepta reformas reales. La oferta incluye ayuda económica y asistencia para la reconstrucción.
El encargado de Negocios de la Embajada de EEUU en Caracas evitó responder si la recompensa de 25 millones de dólares por Diosdado Cabello sigue activa, después de que circularan fotos del diplomático junto al alto funcionario venezolano durante operaciones humanitarias tras los terremotos.
La catástrofe sísmica en Venezuela ha llevado a una inusual colaboración humanitaria entre Estados Unidos, Cuba e Irán, tres países con relaciones diplomáticas marcadas por la tensión.
El doble terremoto que sacudió a Venezuela se transformó en la primera gran prueba de la asistencia de Estados Unidos al gobierno interino de Delcy Rodríguez, instalado tras la captura de Maduro en enero, en un momento en que Washington y Caracas estrechaban su relación bilateral a través de acuerdos petroleros y un plan de transición.