El secretario estadounidense Marco Rubio ha afirmado que la situación en Cuba podría experimentar avances si se implementan “reformas económicas serias”, aunque descartó que estos cambios sean posibles con los actuales gobernantes del país.
Según sus declaraciones, los responsables del gobierno cubano son “económicamente incompetentes”, en un nuevo episodio de críticas directas hacia La Habana.
Las palabras del funcionario se producen en un contexto de tensiones persistentes entre Estados Unidos y Cuba, que han aumentado en los últimos meses ante la grave crisis en la isla, el bloqueo petrolero y la preparación militar de la isla ante una posible intervención militar de EEUU.
Rubio también acusó al gobierno cubano de permitir la presencia y operación de actores considerados adversarios de Estados Unidos dentro de su territorio. Según el secretario de Estado, las autoridades de la isla han “extendido la alfombra de bienvenida” a estos grupos, lo que, a su juicio, representa un desafío directo a los intereses nacionales estadounidenses.
Analistas coinciden que este tipo de acusaciones forma parte de un movimiento político en Washington, que podría conducir a un cambio radical en el sistema político de la isla.
Por su parte, el gobierno de Miguel Díaz-Canel ha defendido reiteradamente su modelo económico y sus alianzas internacionales, argumentando que responden a la soberanía del país y a la necesidad de sortear las limitaciones impuestas por el embargo estadounidense
Canel ha asegurado en medio de una compleja situación económica caracterizada por escasez de productos básicos, inflación y dificultades en sectores clave como la energía y el transporte, que Cuba se está preparando con una estrategia militar conocida como la guerra de todo el pueblo” para enfrentar un posible ataque de EEUU. Entretanto los cubanos han declarado en una residente encuesta independiente que prefieren un cambio político en el país que lo lleve hacia el libre mercado entre otras reformas estructurales




















