Empezó echándole aceite a un Lada en Holguín y hoy compite en la Fórmula 4 francesa. Se llama Isabella Abreu y es cubana
Isabella transitó de ayudarle a su papá con los carros rotos en Cuba a correr a 190 millas por hora en Francia.
Isabella Abreu tiene 22 años, nació en Holguín y vive en Miami. Este año compite en el Campeonato Francés de Fórmula 4, convirtiéndose en la primera piloto cubana en participar en el automovilismo europeo de monoplazas. Su historia no empezó en ningún circuito de lujo ni con el patrocinio de una gran marca. Empezó en Cuba, con cinco años, ayudándole a su padre a arreglar un carro viejo con lo que hubiera a mano.
La historia de Isabella Abreu piloto cubana tiene el sabor exacto de las historias que no se planean. Su padre tenía uno de esos autos de los años 50 que abundan en la isla y que se rompen con la misma frecuencia con que se arreglan. Ella, desde los cinco años, estaba ahí, alcanzando herramientas, echando aceite, metiendo las manos donde pudiera.
«Tenía como cinco años con mi papá. Él tenía un pack de los 50, son los carros viejos que tienen allá, y a él siempre se le rompía. Inventaba con cualquier cosa, un alambre, lo que fuera para arreglarlo, y yo lo ayudaba. Con mis seis, siete años le echaba gasolina, aceite, cualquier cosa para formar parte», recuerda en entrevista con Telemundo 51.
El salto de la grasa al asfalto llegó en una pista de karting. El auto era lento, apenas 20 millas por hora, pero bastaron cuatro vueltas para que algo se encendiera. Isabella miró hacia el otro lado de la pista, donde corrían los profesionales, y le dijo a su padre la frase que cambió todo: «Papi, yo necesito estar allí.» Ahí, dice ella, no hubo vuelta atrás.
Llegó al karting a los 16 años, ya radicada en Miami, y comenzó a entrenar en el circuito de Homestead, en Florida. En 2021, con 17 años, llamó la atención por una razón que iba más allá del deporte: llevaba en su casco el hashtag SOSCuba durante los entrenamientos, en plenas protestas del 11J. Ese gesto le ganó el apodo de «la niña del SOSCuba» entre la comunidad cubana en el exterior y le abrió puertas mediáticas que aceleraron su visibilidad.
De Holguín a Nogaro: la primera cubana en la Fórmula 4 europea
La temporada 2026 del Campeonato Francés de Fórmula 4, organizado por la FFSA Academy y certificado por la FIA, reúne a 32 pilotos de 15 países. Isabella Abreu es la única cubana. Compite con el Mygale M21-F4 con motor Renault de 1.3 litros turbo, el mismo auto para todos los participantes, donde la diferencia la pone exclusivamente el talento al volante.
Los circuitos de la temporada incluyen Nogaro, Dijon, Spa-Francorchamps, Magny-Cours, Lédenon y Le Castellet. Nombres que suenan a historia del automovilismo europeo. En su primera carrera terminó en el puesto 23 entre los 32 competidores, hombres y mujeres incluidos. Para ella ese número no es una decepción. Fue su primera carrera en Francia y para ella fue un sueño cumplido. Para Cuba es, además, un hito sin precedentes en el automovilismo internacional.
«Fue un sueño realizado», dijo sin dudar. «Me pasé un mes aprendiendo, entrenando físicamente. Nos estructuran para nuestra primera carrera y ahora estoy aquí para volver de nuevo, entrenando, entrenando, entrenando.»
Lo que no aparece en los resultados es lo que hay detrás. Un kart en la categoría anterior cuesta entre 4,000 y 6,000 dólares, sin contar neumáticos, inscripciones, equipamiento técnico ni viajes. La Fórmula 4 es otro nivel de exigencia económica. Isabella compite con el respaldo del equipo Passvlife y ha expresado públicamente la necesidad de sumar patrocinadores para sostener la temporada.
«Hay muchas cosas que el público no ve. El entrenamiento no es solo físico, también mental. Eso es muy importante cuando se trata de carreras de alto riesgo. Vamos a 180 o 190 millas por hora en curvas, controlando un auto que no sabes cuándo se te puede ir contra una pared», explicó.
Su coche de entrenamiento tiene nombre. Sus seguidores votaron y eligieron «Palmiche», en homenaje al caballo del personaje animado Elpidio Valdés. Un ícono de la cultura cubana corriendo a casi 200 millas por hora en los circuitos de Francia.
«Representar a Cuba en el automovilismo, en un deporte donde nunca hemos estado, creo que no es solo un sueño para mí, sino para todos nosotros», dijo Isabella Abreu. Tiene 22 años y la Fórmula 1 en la mira.




















