Escándalo, alcohol en la oficina, affair con su guardaespaldas y viajes con el dinero del gobierno: así cayó la secretaria de Trabajo de Trump. Es la tercera en caer, aunque renuncia antes de que la interroguen los investigadores del Departamento de Trabajo.
Lori Chavez-DeRemer dimite como secretaria de Trabajo de Trump bajo investigación por mal uso de fondos y conducta inapropiada. Trump pierde a su tercera secretaria de gabinete en semanas.
Lori Chavez-DeRemer, secretaria de Trabajo de la administración Trump, anunció este lunes su renuncia al cargo para incorporarse al sector privado.
La Casa Blanca confirmó la salida a través de su director de comunicaciones Steven Cheung, quien destacó su «extraordinaria labor» al frente del departamento. Lo que Cheung no mencionó es que Chavez-DeRemer llevaba meses bajo investigación del inspector general del Departamento de Trabajo por múltiples acusaciones de conducta inapropiada, y que su interrogatorio formal estaba programado para esta misma semana.
Un escándalo con múltiples frentes
La investigación interna que rodeó a Chavez-DeRemer acumuló acusaciones de distinta naturaleza. Según reportes de The New York Times y otros medios, la secretaria habría usado fondos del gobierno para costear viajes personales, ordenando a su personal que diseñara eventos oficiales ficticios en ciudades donde quería asistir a conciertos, peleas de la UFC o visitar amigos y familiares. Entre los destinos que habría intentado justificar con viajes de trabajo aparecen un concierto de Morgan Wallen y un evento de la UFC en Chicago.
Las acusaciones no terminaron ahí. Una denuncia formal ante el inspector general alegaba que Chavez-DeRemer mantuvo una relación inapropiada con un miembro de su equipo de seguridad, quien fue puesto en licencia administrativa en enero. También se reportó la existencia de un «depósito» de alcohol en su oficina y consumo frecuente de bebidas durante horas laborales.
El escándalo se extendió a su entorno familiar. Su esposo, Shawn DeRemer, fue prohibido de ingresar a la sede del Departamento de Trabajo después de que empleadas reportaran que las había agredido sexualmente, incidentes que al menos en un caso quedaron registrados en video, reveló Axios. Su padre también fue señalado por enviar mensajes de texto de tono personal a jóvenes empleadas.
La tercera en caer en pocas semanas
Chavez-DeRemer se convierte en la tercera secretaria de gabinete en salir del segundo mandato de Trump. Antes que ella fueron despedidas la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem en marzo, y la fiscal general Pam Bondi semanas después. También dejó el cargo Joe Kent, exjefe de antiterrorismo.
Su abogado intentó minimizar el impacto de la salida: «La renuncia de la secretaria Chavez-DeRemer no es consecuencia de irregularidades legales. Es una decisión personal.» La propia Chavez-DeRemer publicó en X un mensaje de agradecimiento a Trump, calificándolo como «el mejor presidente de mi vida» y asegurando que seguirá luchando por los trabajadores estadounidenses desde el sector privado.
Keith Sonderling asumirá como secretario de Trabajo interino. La investigación del inspector general, que llevaba meses activa y estaba a punto de concluir con el interrogatorio de la funcionaria, queda ahora en un limbo sin resolver.




















