Los cinco hombres que fallecieron el pasado domingo 6 de septiembre cuando un avión de carga de Amazon que se salió de la pista del Aeropuerto Internacional de Miami embistió la furgoneta en la que regresaban de trabajar eran cubanos.
Según testimonios de familiares y amigos en redes sociales, las cinco víctimas mortales eran el sostén de muchos de sus seres queridos.
The New York Times confirmó que todos trabajaban para Professional Ocean Service Corporation, una empresa de limpieza aeroportuaria.
Los cinco iban junto a otros dos compañeros en una furgoneta tras terminar una jornada laboral de ocho horas cuando el Boeing 767-300, operado por 21 Air para Amazon, atravesó una valla perimetral y una vía antes de impactar el vehículo.
La Oficina del Sheriff de Miami-Dade identificó a los fallecidos como Javierky Reyes Quevedo, de 47 años; Carlos Acosta Fajardo, de 53; Yoel Rodríguez Naranjo, de 53; Rolando Alemán León, de 55; y Julio C. Pineda, de 75.
Javierky Reyes Quevedo, el menor de los fallecidos, procedía de Guanabacoa, La Habana, y había llegado a Miami en 2019.
Estaba ahorrando para viajar a Cuba en diciembre y celebrar los 15 años de su hija, a quien no veía desde que emigró, y ayudaba económicamente a su madre Xiomara, de 69 años, quien se encontraba hospitalizada en la isla.
Tras la tragedia, en redes sociales seres cercanos a Javierky han abogado por que su hija y madre reciban una visa humanitaria para emigrar a Estados Unidos.
Yoel Rodríguez Naranjo vivía en Estados Unidos desde 2011 y había tenido disímiles empleos para sacar adelante a su familia.
Su turno del domingo comenzaba a las seis de la mañana, pero cuando su esposa, Yaraisi Santiso Morejón, vio que no regresaba a casa, comenzó a enviarle mensajes.
Según relató Santiso, al ver que su esposo no respondía, supo por las noticias del accidente.
Este miércoles, la viuda presentó una demanda por homicidio culposo contra Amazon, otras siete compañías y los dos pilotos del avión, en la que reclama una indemnización superior a 50.000 dólares.
La demanda, presentada en 11 Circuito Judicial del condado Miami-Dade, indica que el incidente fue el resultado “previsible y evitado de múltiples fallos concurrentes”.
La querella menciona como presuntos problemas: error de pilotaje al intentar un aterrizaje a alta velocidad, fallo sistemático de Amazon y 21 Air de garantizar una capacitación adecuada de los pilotos y el uso de una aeronave de 32 años de antigüedad cuyos sistemas son objeto de una investigación activa por parte de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés).
Mediante un comunicado difundido por sus abogados, la familia de Carlos Acosta Fajardo lo definió como “un ser humano extraordinario, un esposo amoroso, un hijo devoto, un amigo querido y un compañero de trabajo valorado”.
“Triste la noticia de tu partida, amigo, y pensar que hace una semana conversábamos con la familiaridad que siempre nos caracterizó. Es difícil creer que tu partida haya sido así. Descansa en paz, amigo. Mi familia y yo siempre te recordamos. RIP”, expresó en Facebook su amigo Williams Lambert.
Aymara Machado, quien aseguró haber trabajado junto a él en una sucursal bancaria, recordó que primero habían compartido estudios y luego la vida laboral. Lo describió como “buen amigo” y destacó las distintas facetas familiares que acompañaron su vida: “hijo, tío y hasta tío abuelo”.
Rolando Alemán León, natural de Cienfuegos, llevaba apenas desde enero trabajando para la empresa y tenía planes de mudarse con su pareja a una casa que ambos habían comprado en el área de Tampa.
“Él era muy familiar. Él quería mucho a su familia”, dijo su hermana a Telemundo 51 desde Cruces, Cienfuegos, donde muchos lo recuerdan como trabajador de de la Empresa Correos.
En tanto, su pareja, Yameli Mora, declaró: “No tenemos palabras para explicar tanto dolor”.
Julio C. Pineda, de 75 años y el único del que hasta ahora no se han encontrado fotografías, era el mayor de los fallecidos. Había llegado a Estados Unidos desde Cuba en mayo de 2001 y tenía dos hijos.
Sus vecinos lo recuerdan como un hombre alegre, aficionado a contar chistes y hacer trucos de magia.
Según informó la Oficina del Sheriff de Miami-Dade, los otros dos trabajadores que viajaban en la furgoneta, Ridoel Averhoff Díaz, de 32 años, y Roosevelt Sebastián Perdomo Torres, de 36, sobrevivieron al accidente y permanecen hospitalizados.
Díaz se encuentra en estado crítico, mientras Torres está estable.
También permanece hospitalizado Eugenio Corredor, de 79 años, quien viajaba en un Toyota también impactado durante el accidente y se encuentra en estado crítico.
El Miami Herald identificó a los pilotos del Boeing 767-300 como Joseph Carroll, de 55 años, y Jaime Filipe Silva Molina, de 37.
Carroll figura como piloto y capitán de 21 Air, la compañía de carga que operaba el vuelo para Amazon, mientras Silva Molina aparece como primer oficial de la aerolínea.
La NTSB recuperó las cajas negras del avión y comenzó este miércoles a entrevistar a la tripulación como parte de la investigación para determinar qué provocó que la aeronave, procedente de Puerto Rico, abandonara la pista.


