Con cazuelas y cucharas en mano, los vecinos de la Loma de la Pela salieron a la calle cuando ya no aguantaban más. En el municipio habanero de Guanabacoa, un cacerolazo nocturno rompió el silencio del jueves para protestar por los prolongados apagones, mientras agentes de la Seguridad del Estado prometían, una vez más, que «el sábado les van a poner la electricidad».
La protesta ocurrió en el barrio de Barreras, donde los residentes marcharon juntos hasta el parque local para continuar su reclamo, según un video difundido en Facebook por el periodista José Raúl Gallego. La escena se sumó a otros cacerolazos en la periferia de La Habana, cuyos barrios llevaban cuatro días consecutivos sin electricidad. Un participante informó a Gallego que en el lugar había agentes de la Seguridad del Estado y dirigentes locales con una misión clara: convencer a los vecinos de que volvieran a sus casas.
La promesa que les ofrecieron —luz para el sábado— es una táctica conocida. El régimen suele combinar la concesión temporal con la presencia intimidatoria para desactivar el descontento sin resolver la causa de fondo. En junio de 2026, según documentó Cubalex, un agente llegó a amenazar a un activista con «un balazo en la cabeza» si organizaba cacerolazos para el 11 de julio. Ese mismo mes se registró un récord de 253 protestas y 319 eventos represivos en toda la isla.
Guanabacoa, epicentro del descontento habanero
El municipio se ha convertido en uno de los focos de protesta más persistentes de la capital. El 8 de julio, vecinos de La Hata salieron a la calle tras 24 horas de apagón gritando «¡Libertad!» y «¡Abajo la dictadura!». El 12 de julio, coincidiendo con el quinto aniversario del 11J, un fuerte cacerolazo sacudió el Reparto Nalón. El antecedente más directo en la zona de Barreras se remonta a noviembre de 2024, cuando Minas-Barreras ya vivió una jornada de protesta por los mismos motivos.
El contexto energético que alimenta estas protestas es devastador. Este jueves Cuba encaraba otra jornada de apagones masivos con un déficit de 2.240 MW, equivalente al 69% de la demanda total, con apenas 990 MW disponibles frente a los 3.200 MW requeridos. La jornada llegaba apenas 48 horas después del quinto colapso total del Sistema Eléctrico Nacional en lo que va de 2026, ocurrido el 14 de julio, el décimo en 24 meses. En algunas zonas de La Habana los cortes han superado las 35 horas consecutivas.
Mientras los funcionarios reparten promesas de sábado, los vecinos de Guanabacoa ya conocen el guion. La corriente, cuando regresa, lo hace a cuentagotas y por pocas horas. Y la próxima noche a oscuras nunca está lejos.
FUENTES:
- CiberCuba, «Cacerolazo en Guanabacoa, mientras agentes del régimen prometen ‘luz para el sábado'», https://www.cibercuba.com/noticias/2026-07-17-u1-e199894-s27061-nid335336-cacerolazo-guanabacoa-mientras-agentes-regimen
- Diario de Cuba, «Más protestas contra los apagones en La Habana: vecinos denuncian corrupción en la distribución eléctrica», https://diariodecuba.com/cuba/1784269704_68045.html





















