Los abogados de los cubanos, que llegaron durante en una ala delta a Cayo Hueso, estarían preparando ya los documentos necesarios para exigir su liberación.
La justicia le dictó inicialmente a Real Suárez la pena de muerte —que en la legislación cubana está prevista por fusilamiento para casos muy graves— por los delitos de actos contra la seguridad del estado.