Anna Bensi y su madre quedan totalmente incomunicadas tras hackeo de WhatsApp y desactivación de líneas por ETECSA; Lara Crofs reporta cambio de contraseña en Gmail. La Seguridad del Estado escala la represión digital contra activistas cubanas.
La joven influencer y creadora de contenido cubana Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, denunció que hackearon su cuenta de WhatsApp y la de su madre Cary Silvente, al mismo tiempo que ETECSA desactivó ambas líneas telefónicas dejándolas sin capacidad de recibir llamadas, mensajes ni conexión a internet.
Ya Ana Bensi había alertado de un «comportamiento extraño»; tanto en su cuenta como la de su madre.
Después llegó una publicación escueta pero alarmante de Anna Bensi: «ME ACABAN DE HACKEAR WHATSAPP.» En los posts que siguieron, la joven de 21 años fue completando el cuadro.
Primero perdió el acceso a su cuenta. Luego intentó recuperarla y el código de verificación no llegaba, porque ETECSA había desactivado su línea. Sin línea activa, WhatsApp no puede enviar el SMS de verificación, y sin ese código, no hay forma de recuperar la cuenta. La trampa estaba perfectamente diseñada.
Poco después confirmó lo peor: «LOGRARON HACKEARLE LA CUENTA DE WHATSAPP A MI MAMÁ TAMBIÉN. Estamos las dos incomunicadas.»
Y en una publicación posterior lo resumió sin rodeos: «La Dictadura tiene desactivadas nuestras líneas y estamos incomunicadas totalmente. Me hackearon la cuenta de WhatsApp y a mi mamá también. Al tener las líneas desactivadas no podemos recibir ni llamadas ni mensajes y mucho menos conectarnos.»
Horas después, la activista Lara Crofs, cuyo nombre real es Yamilka Lafita, reportó que en la madrugada recibió una notificación de que alguien había cambiado la contraseña de su cuenta de Google. Los tres ataques ocurrieron en la misma noche y comparten la misma firma: el monopolio estatal de telecomunicaciones como herramienta de represión.
Lara Crofs publicó desde La Habana: «Me despierta una notificación a estas horas de la madrugada, sobre que alguien cambió mi contraseña de mi cuenta de Google. Primero el WhatsApp, ahora mi cuenta de Google.»
Su respuesta fue tan descansada como desafiante: «Yo voy a dormir, porque yo soy el trabajo de ustedes, no ustedes el mío. Revisen sin apuro, no hay miedo.»
Luego de todo esto muchos se han quedado en las redes con la duda: ¿Se puede «hackear» WhatsApp en Cuba?
La pregunta parece compleja, pero la respuesta, en el contexto cubano, es más sencilla de lo que parece. WhatsApp no se hackea de la manera en que Hollywood imaginó el hacking. El mecanismo es más prosaico y más efectivo.
Cuando alguien intenta registrar un número de teléfono en WhatsApp que ya tiene cuenta activa, la plataforma detecta la actividad inusual, bloquea la sesión existente y envía un código de verificación de seis dígitos por SMS al número en cuestión. Quien tenga ese código puede tomar el control de la cuenta. Punto.
Ahora ubiquémonos en Cuba, donde ETECSA es el único proveedor de telecomunicaciones del país, propiedad del Estado, sin competencia legal posible. Eso significa que cada SMS que llega a un número cubano pasa por infraestructura estatal.
El ICLEP documentó al menos 210 incidentes de restricciones de internet en Cuba en 2023, incluyendo el hackeo de cuentas de periodistas y activistas. Javier Larrondo, presidente de Prisoners Defenders International, ha señalado que el sistema de SMS cubano es «especialmente inseguro» precisamente porque ETECSA puede acceder a esos mensajes. Freedom House, en su informe más reciente sobre Cuba, confirma que el régimen ha utilizado ataques a cuentas digitales como parte de una estrategia sistemática de intimidación contra voces críticas.
El mecanismo concreto es el siguiente: alguien con acceso a la infraestructura de ETECSA intenta registrar el número de la víctima en WhatsApp. La plataforma envía el código SMS. ETECSA intercepta ese mensaje antes de que llegue al teléfono de la usuaria. El atacante usa el código. La usuaria pierde la cuenta y, si además le desactivaron la línea, no puede ni intentar recuperarla.
No es magia. Es un monopolio estatal de telecomunicaciones usado como arma.
El punto ciego que pocos conocen o utilizan: la verificación en dos pasos
Hay un detalle técnico que no puede ignorarse en esta nota, porque habla tanto de las víctimas como del ataque. WhatsApp ofrece desde hace años una función llamada verificación en dos pasos, que consiste en establecer un PIN de seis dígitos independiente del número telefónico. Con esa capa activa, aunque alguien intercepte el código SMS y tome control del número, no puede completar el registro de la cuenta sin ese PIN, que no viaja por SMS y que ETECSA no puede interceptar, pues fue creado por el usuario principal.
A estas alturas, pudiéramos creer que Anna Bensi en Whatsapp no tenía activada esa función. Tampoco la tendría Lara Crofs en su cuenta de Gmail. Es un error de seguridad digital que no las hace responsables de la represión que sufren, pero sí las deja más expuestas de lo necesario. Cualquier activista, periodista o ciudadano cubano que use WhatsApp con una línea de ETECSA debería activar esa verificación hoy mismo: Ajustes → Cuenta → Verificación en dos pasos → Activar. Ese PIN no pasa por SMS. Ese PIN, ETECSA no lo puede ver.
Un patrón que se repite y una respuesta que no cambia
Lo ocurrido esta noche no es nuevo ni aislado. En enero de 2025, Lara Crofs ya había denunciado el hackeo de sus cuentas de redes sociales, atribuyéndolo a la complicidad de ETECSA, aunque una vez más se trataba de una mala configuración.
En marzo de 2026, el colectivo Fuera de la Caja Cuba vio también desactivados los teléfonos de sus miembros como represalia por apoyar a Anna Bensi. Luego, el 9 de abril, la cuenta de WhatsApp de Anna fue suspendida por primera vez. Ahora el ataque se amplió a su madre y alcanzó el Gmail de Lara Crofs.
El patrón es de escalada. Y la respuesta del régimen ante cada publicación de estas mujeres que documenta la represión es más represión documentada en tiempo real. Una ironía que, a juzgar por los cientos de comentarios de apoyo que acumularon sus publicaciones en pocas horas, el régimen no termina de procesar.
«ETECSA es la empleada del mes cuando se trata de apoyar la represión del régimen hacia el pueblo», escribió Anna Bensi antes de que le cortaran también la conexión. Lara Crofs, por su parte, se fue a dormir. La madrugada era de ellos. El amanecer, de otro.
¿Soluciones para el problema en Whatsapp? Salomónica pero efectiva. Registrar la cuenta de Whatsapp desde un número en el extranjero. Activar configuración en dos pasos mediante el uso de un pin de 6 dígitos en Whatsapp o con un autentificador 2FA como el Google Authenticator, para todas las cuentas que desee; una app que genera números aleatorios desde su propio teléfono sin que la Seguridad del Estado pueda intervenir y sin que ETECSA lo pueda ver tampoco.
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