El Parlamento Europeo volvió a elevar este jueves la presión política sobre el gobierno cubano al aprobar una resolución que reclama la suspensión inmediata del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre la Unión Europea y Cuba mientras no existan pasos concretos y verificables hacia una democracia multipartidista.
La resolución fue aprobada este 17 de septiembre por 374 votos a favor, 198 en contra y 19 abstenciones. Además de cuestionar la continuidad del acuerdo que desde hace años estructura buena parte de las relaciones entre Bruselas y La Habana, los eurodiputados volvieron a pedir sanciones contra responsables de violaciones de derechos humanos en Cuba, mencionando expresamente al gobernante Miguel Díaz-Canel.
No es la primera advertencia de este tipo. En junio, el Parlamento Europeo ya había pedido sanciones contra Díaz-Canel y planteado la suspensión del acuerdo con Cuba, en una resolución aprobada entonces por 283 votos a favor, 199 en contra y 85 abstenciones.
Félix y Saylí Navarro, en el centro de la nueva resolución
Esta vez, el documento pone especial atención en los opositores Félix Navarro, de 72 años, y su hija Saylí Navarro, detenidos tras las protestas de julio de 2021 y condenados posteriormente a nueve y ocho años de prisión, respectivamente.
Los eurodiputados expresaron preocupación por el estado de salud de Félix Navarro y reclamaron la liberación de ambos, junto con la de los demás presos considerados políticos. La resolución también denuncia falta de garantías judiciales, torturas durante las detenciones y el uso del exilio como condición para liberar a algunos opositores.
El documento recoge además la cifra de 1.339 presos políticos en Cuba, incluidos 38 que fueron detenidos cuando eran menores de edad. Señala asimismo que 463 presentan enfermedades físicas graves y 54 padecen trastornos graves de salud mental sin recibir, según las denuncias citadas, una atención adecuada.
Esos números proceden del registro de Prisoners Defenders correspondiente al cierre de agosto de 2026. La organización documentó 19 nuevas incorporaciones y siete bajas durante ese mes.
La posición del gobierno cubano es completamente distinta: Díaz-Canel ha negado públicamente que existan presos políticos en la Isla y sostiene que las personas encarceladas han sido procesadas por delitos comunes y no por sus ideas políticas.
¿Significa esto que queda suspendido el acuerdo entre Cuba y la UE?
No. Ese es un detalle importante. La votación de la Eurocámara constituye un llamamiento político a suspender el acuerdo, pero no produce automáticamente su cancelación. Para que esa petición se traduzca en una suspensión efectiva tendrían que producirse pasos posteriores dentro de las instituciones europeas y conforme a los mecanismos aplicables al acuerdo.
El Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación fue firmado en Bruselas el 12 de diciembre de 2016 y comenzó a aplicarse provisionalmente el 1 de noviembre de 2017. Desde entonces funciona como marco para el diálogo político y diferentes áreas de cooperación entre las dos partes.
Tampoco las sanciones solicitadas contra Díaz-Canel quedan impuestas por esta votación. La Eurocámara está pidiendo que la Unión Europea adopte medidas específicas contra los responsables que identifique por la represión en Cuba.
La presión europea sobre La Habana aumenta
La resolución llega apenas tres meses después de que el Parlamento Europeo aprobara otro texto especialmente crítico con las autoridades cubanas. En aquella ocasión pidió la liberación inmediata de todos los presos políticos, sanciones contra responsables de la represión y cambios políticos y económicos profundos.
Ya en mayo, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, había colocado nuevamente el tema cubano en la agenda comunitaria, en medio de crecientes cuestionamientos europeos sobre la represión y la situación política y económica de la Isla.
La novedad ahora está en el contundente respaldo obtenido por la resolución y en que la Eurocámara vuelve a vincular expresamente la continuidad del acuerdo con la existencia de avances verificables en materia política y de derechos humanos. Por el momento, sin embargo, el acuerdo UE-Cuba continúa vigente: la decisión adoptada este jueves aumenta la presión para suspenderlo, pero no equivale todavía a su suspensión.

