El régimen cubano ha cuestionado la "objetividad" de Kaja Kallas, jefa de la diplomacia europea, y exigido a la UE que adopte una postura más independiente frente a Washington. El canciller Bruno Rodríguez defiende que el embargo estadounidense es la principal causa de la crisis en la isla.
La Unión Europea, a través de su alta representante Kaja Kallas, ha instado a Cuba a implementar reformas urgentes para evitar un colapso social y económico.
Bruselas endurece el asilo y acelera deportaciones con nuevos filtros y traslados a terceros países; el pacto pasa ahora al Parlamento entre críticas humanitarias.
Europa envía leche en polvo e insumos médicos a una Cuba colapsada, mientras Bruno Rodríguez agradece desde la distancia una ayuda que ni él mismo necesita y que revela la dependencia creciente del país.
Las condiciones de trabajo descritas en el informe son duras: ausencia de herramientas adecuadas, falta de equipos de protección, ausencia de descansos y riesgo constante de lesiones graves. Muchos entrevistados aseguraron haber sido obligados a trabajar a pesar de padecer enfermedades crónicas o discapacidades. Además, el informe denuncia que afrodescendientes y mujeres están sobrerrepresentados entre las víctimas, y que en el caso de estas últimas las formas de violencia incluyen abusos sexuales.