El canciller Bruno Rodríguez arremete contra Kaja Kallas tras sus declaraciones en el Parlamento Europeo y exige a la Unión Europea una postura más independiente frente a las políticas de Washington.
El régimen cubano lanzó la pasada semana una fuerte crítica a la Unión Europea, acusándola de falta de «objetividad» en su análisis sobre la crisis que atraviesa la isla. La reacción llega después de que Kaja Kallas, alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, afirmara ante el Parlamento Europeo que la situación en Cuba es consecuencia de «décadas de mala gestión y represión política» por parte del régimen, además del impacto de las restricciones externas.
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El canciller cubano, Bruno Rodríguez, respondió a través de su cuenta en X, cuestionando directamente las palabras de la funcionaria europea.
Según Rodríguez, Kallas no ha considerado adecuadamente que el embargo estadounidense —en vigor desde 1962— es la principal causa de la crisis económica y energética en la isla.
«No se le ha escuchado tampoco preocupación ni respaldo a las numerosas empresas y ciudadanos europeos que están siendo amenazados y dañados por las últimas medidas estadounidenses de claro carácter extraterritorial e ilegal», afirmó el canciller.
La crisis en Cuba se ha intensificado en los últimos meses. Desde enero, EE. UU. ha implementado un bloqueo petrolero, nuevas sanciones económicas y amenazas militares que han llevado la situación energética y económica de la isla a un punto crítico. La escasez de alimentos, medicinas y bienes básicos se ha agravado, y los apagones prolongados afectan a gran parte del país.
Rodríguez instó a la UE a expresarse con «independencia» frente a Washington y a adoptar una posición que respete el derecho internacional. El canciller cubano describió las sanciones de EE. UU. como un «ilegal, cruel e injusto castigo colectivo» y criticó que la diplomacia europea no haya tomado partido en defensa de los intereses europeos afectados por las medidas extraterritoriales de Washington.
A pesar de las críticas, el régimen cubano reconoció la ayuda humanitaria ofrecida por la UE y varios de sus Estados miembros, así como su aportación al desarrollo bilateral a través del Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación (ADPC), firmado en 2017. Sin embargo, Rodríguez enfatizó que Cuba seguirá apostando por una relación basada en el respeto, la igualdad y la reciprocidad.
Por su parte, Kallas, en su intervención ante la Eurocámara, abogó por una reforma negociada en Cuba, pero también instó a La Habana a poner fin a la represión política y al control estricto de la economía. La alta representante europea señaló que la situación actual en la isla es el resultado tanto de «décadas de fracasos económicos estructurales» y «malas políticas» como del impacto de las restricciones externas.
La tensión entre el régimen cubano y la Unión Europea pone de manifiesto una disputa de fondo sobre la responsabilidad de la crisis: mientras La Habana señala al embargo como causa principal, Bruselas apunta a la gestión interna del régimen. El debate sigue abierto, y la comunidad internacional observa con atención una situación que podría condicionar el futuro de las relaciones bilaterales entre Cuba y Europa.
[FUENTES]
EFE, «Cuba acusa a la UE de falta de objetividad e independencia con respecto a EEUU», https://efe.com/euro-efe/2026-05-25/cuba-acusa-ue-falta-objetividad/
- La Nación Argentina, «Cuba cuestiona ‘objetividad’ de jefa de la diplomacia europea sobre crisis en la isla», https://www.lanacion.com.ar/agencias/cuba-cuestiona-objetividad-de-jefa-de-la-diplomacia-europea-sobre-crisis-en-la-isla-nid25052026/

















