El Departamento de Estado publicó un informe de casi cien páginas que define a Cuba como la capital del comunismo del siglo XXI. La cancillería cubana respondió al día siguiente con una declaración oficial que denuncia un plan para justificar una invasión.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, descartó desde Filipinas un ultimátum para el cambio de régimen en 2026, catalogando a Cuba como un estado fallido.
El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla rechazó cualquier negociación con Estados Unidos sobre reformas políticas o económicas "bajo amenazas." La declaración se produce mientras Trump ha insinuado en varias ocasiones su intención de intervenir en Cuba y EEUU intensifica sanciones que incluyen un bloqueo petrolero que tiene al sistema eléctrico cubano al borde del colapso permanente.
Tras la sesión extraordinaria en la que Cuba obtuvo solo 136 votos — su peor resultado desde los años 90 — el canciller Bruno Rodríguez se reunió con el secretario general António Guterres para hablar del impacto de las sanciones estadounidenses. El encuentro no cambia los números del voto, pero sí muestra la estrategia diplomática del régimen.
En una sesión extraordinaria de la ONU, el canciller Bruno Rodríguez afirmó que en Cuba no hay imágenes de represión. El embajador Mike Waltz respondió mostrando fotografías de más de 800 presos políticos. Cuba obtuvo 136 votos a favor — su peor resultado en tres décadas.
En entrevista con CNN en Español, el canciller admitió "sufrimientos y privaciones duras" pero descartó que exista una crisis humanitaria comparable a la pandemia. La ONU, que alertó del agravamiento de la situación, ya movilizó más de 32 millones de dólares en ayuda.
En menos de 48 horas, el canciller cubano Bruno Rodríguez respondió tanto al ministro de Exteriores alemán, que negó la existencia de un bloqueo, como al subsecretario de Estado de EE.UU., que calificó a Cuba de "Estado fallido" ante la OEA.
La catástrofe sísmica en Venezuela ha llevado a una inusual colaboración humanitaria entre Estados Unidos, Cuba e Irán, tres países con relaciones diplomáticas marcadas por la tensión.
Bruno Rodríguez insistió en que Cuba está dispuesta a continuar conversaciones bilaterales con Estados Unidos sin injerencia en sus asuntos internos, su sistema político y sus elecciones.
El régimen cubano ha cuestionado la "objetividad" de Kaja Kallas, jefa de la diplomacia europea, y exigido a la UE que adopte una postura más independiente frente a Washington. El canciller Bruno Rodríguez defiende que el embargo estadounidense es la principal causa de la crisis en la isla.
Pekín reafirmó su apoyo a Cuba y ratificó ayudas ya anunciadas, pero no precisó nuevos envíos de combustible ni proyectos energéticos tras la visita del canciller cubano.