El canciller cubano enfrentó en menos de dos días las críticas del ministro de Exteriores alemán y del subsecretario de Estado estadounidense, quienes pusieron en duda el relato oficial de La Habana sobre el bloqueo.
El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla enfrentó en menos de 48 horas dos frentes diplomáticos distintos. Primero respondió al ministro de Exteriores de Alemania, que negó la existencia de un bloqueo contra la isla. Después salió al paso de un señalamiento del subsecretario de Estado de Estados Unidos, que calificó a Cuba de «Estado fallido» ante la Asamblea General de la OEA. En ambos casos, Rodríguez insistió en el mismo argumento: la crisis cubana es producto de las sanciones de Washington, no de fallas internas del sistema.
Alemania cuestiona el relato del bloqueo
El primer episodio ocurrió el lunes, cuando el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, calificó a Cuba como un «régimen de injusticia» durante una jornada de puertas abiertas del gobierno alemán. Ante la pregunta de un ciudadano sobre el bloqueo a la isla, Wadephul respondió de forma directa: «Un bloqueo de ese tipo que usted describe yo no lo veo». Para el funcionario alemán, el «prerrequisito decisivo» para mejorar las condiciones de vida de la población cubana es que el país sea «gobernado mejor», una crítica directa a la gestión de las autoridades de la isla.
La respuesta de Bruno Rodríguez llegó el jueves a través de redes sociales. El canciller acusó a Wadephul de desconocer las sanciones de Estados Unidos contra Cuba y lo invitó a informarse sobre la política de Washington hacia la isla.
«Cómo no reconocer la imposición de un cerco energético en grave violación del Derecho Internacional, que constituye un castigo colectivo, provoca daños humanitarios e impide el libre comercio y la libertad de navegación», escribió Rodríguez. El canciller también recomendó al ministro alemán revisar la Ley Helms-Burton, vigente desde 1996, que permite demandar a empresas extranjeras que se beneficien de propiedades confiscadas por el gobierno cubano tras 1959, y que según Rodríguez también afecta a entidades y ciudadanos alemanes.
Estados Unidos llama a Cuba «Estado fallido» ante la OEA
El segundo episodio se produjo apenas un día después, durante la 56.ª Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada en Ciudad de Panamá. El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, calificó a Cuba como un «Estado fallido», cercano a los adversarios de Washington y ubicado a solo 90 millas de territorio estadounidense. Landau señaló que el régimen cubano lleva 67 años en el poder sin elecciones libres y que ese sistema «está colapsando», sin otra salida que aprobar reformas económicas y políticas inmediatas. El funcionario incluyó a Cuba junto a Nicaragua como ejemplos de «regímenes totalitarios que no deberían tener tolerancia en el continente», y pidió exigir para ambos pueblos las mismas libertades fundamentales que se reclaman en otros países de la región.
Bruno Rodríguez respondió ese mismo día, también desde su cuenta en X, pero esta vez dirigiendo sus críticas contra la Secretaría General de la OEA, no directamente contra Landau. El canciller afirmó que el organismo «alega preocuparse» por la situación de Cuba, pero «escandaliza ver que no haga la más mínima alusión a la escalada de la agresión» de Estados Unidos contra la isla. Rodríguez mencionó las «reiteradas amenazas de acción militar», las medidas de «estrangulamiento económico» y el «ilegal y cruel cerco energético», además de las sanciones secundarias contra entidades extranjeras que operan con Cuba. El canciller pidió a la OEA que actúe para que cese lo que llamó un «castigo colectivo» contra el pueblo cubano y advirtió que el organismo «no debería ser cómplice de tamaño atropello».
Dos respuestas, el mismo argumento
Aunque dirigidas a interlocutores distintos —un ministro europeo y un organismo regional respaldado por Washington—, ambas respuestas de Rodríguez siguieron el mismo guion: atribuir la crisis cubana al cerco económico y energético de Estados Unidos, y exigir que la comunidad internacional reconozca ese factor antes de cuestionar la gestión interna del gobierno de la isla. Ninguno de los dos episodios incluyó una respuesta directa a las críticas sobre la falta de reformas políticas o el sistema de gobierno cubano, que tanto Wadephul como Landau plantearon como condición central para una mejora real en las condiciones de vida de la población.
Las dos críticas llegan en un momento de fuerte presión sobre La Habana, que en las últimas semanas aprobó un paquete de 176 medidas económicas para enfrentar la peor crisis del país en décadas, mientras enfrenta apagones prolongados, escasez de combustible y un éxodo migratorio sostenido. Tanto Alemania como Estados Unidos coincidieron en que esas reformas económicas no serán suficientes si no van acompañadas de cambios políticos más profundos.
[FUENTES]
14ymedio – Cuba: El régimen cubano no soporta las críticas sobre su incompetencia
Diario Libre – Cuba critica al ministro de Exteriores alemán por desconocer el bloqueo de EE.UU. a la isla
Periódico Cubano – Alemania se le vira a Cuba: dice que el bloqueo no existe y que es un «régimen de injusticia»
Directorio Cubano – Estados Unidos llama a Cuba «Estado fallido» ante la OEA y Bruno Rodríguez responde con duras acusaciones – https://www.directoriocubano.info/acontecer/landau-oea-regimen-cubano-colapsando/


















