La administración Trump anunció este lunes que sus funcionarios podrán remitir los casos de asilo directamente a los tribunales de inmigración sin hacer una entrevista previa a los solicitantes.
Según reveló un nuevo comunicado, “el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) está modificando sus reglamentos para permitir que el Departamento de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) remita ciertas solicitudes de asilo afirmativo a la Oficina Ejecutiva de Revisión de Casos de Inmigración (EOIR) del Departamento de Justicia (DOJ) sin realizar una entrevista”.
“Asimismo, el DHS está eliminando el requisito de que la carta que comunica los fundamentos de la remisión del caso de asilo incluya una evaluación de la credibilidad del extranjero”, indica la medida, que se publicará oficialmente este martes.
Dicho de otra manera, esta norma pone fin al beneficio de una entrevista antes de que las peticiones sean remitidas a los jueces de inmigración. O sea que los solicitantes de asilo ya no tendrán “derecho” a una entrevista antes de que su caso sea derivado a un tribunal de inmigración.
Hasta ahora, los funcionarios de USCIS entrevistaban a los solicitantes antes de decidir si se les concedía o se les denegaba el asilo, o si el caso era remitido a un juez. Este proceso se conoce como asilo afirmativo.
El DHS precisó que los oficiales de asilo seguirán revisando detalladamente las solicitudes y podrán requerir pruebas adicionales antes de tomar una decisión sobre el caso.
De cualquier modo, quienes sean remitidos sin entrevista aún podrán pedir asilo ante un juez de inmigración.
Según datos oficiales, más de 1,4 millones de casos de asilo estaban pendientes al concluir el año fiscal 2025.
Según señaló Joseph Edlow, director de USCIS, “durante demasiado tiempo, el sistema de asilo ha sido explotado con fines dilatorios y para obtener autorización de trabajo, en lugar de utilizarse para solicitudes legítimas de protección”.





