El peor miedo del Barça se hizo realidad, pues Lamine Yamal sufre una lesión y el VAR (con el mismo árbitro de otras veces) le vuelve a robar un gol al equipo. Este es un recuento de la noche terrible vivida ayer por el Barcelona, que deja en vilo la presencia en el Mundial del jugador más desequilibrante del planeta actualmente
Tal parece que el ave del infortunio sobrevoló ayer sobre el Spotify Camp Nou, en Barcelona. Lo que debía ser una noche de celebración por la victoria ante el Celta terminó convertida en una pesadilla de doble filo para el Barcelona. Lamine Yamal marcó de penalti, pero el Camp Nou se congeló segundos después cuando la joya del fútbol mundial pedía el cambio sujetándose el muslo izquierdo por una lesión. El diagnóstico provisional apunta a una lesión en los isquiotibiales que, en el peor escenario, podría dejarle fuera de lo que resta de temporada y poner en serio riesgo su participación en el Mundial 2026. Para completar el cuadro, el VAR anuló un gol legal a Ferran Torres en otra decisión que encendió a la afición azulgrana y reabrió el eterno debate sobre el arbitraje tecnológico en España. Y por si fuera poco, una persona sufre una parada cardiorrespiratoria en las gradas.
El momento que nadie quería ver
Corría el minuto 41 cuando Lamine Yamal, el adolescente prodigio que ha revolucionado el fútbol europeo y mundial esta temporada (y desde el pasado año), ejecutaba un penalti con su característica confianza. El balón entró, el Camp Nou rugió, y durante unos segundos todo fue alegría. Pero la celebración duró poco. Al rematar, Yamal sintió un tirón en el isquiotibial de la pierna izquierda. El gesto en su rostro lo dijo todo antes de que pudiera decir nada. Pidió el cambio de inmediato y abandonó el terreno entre el silencio preocupado de la grada.
Hansi Flick no ocultó su inquietud en la rueda de prensa posterior.
«Es una pena la lesión de Lamine. Tenemos que esperar las pruebas, pero hay que aceptarlo», declaró el técnico alemán, sembrando la incertidumbre que desde entonces no ha dejado de crecer en la ciudad condal. El Barcelona confirmó que el jugador será sometido este jueves a pruebas médicas para determinar el alcance exacto del daño.
El diagnóstico que aterra a España
Las primeras exploraciones apuntan a una rotura muscular en los isquiotibiales, aunque el club todavía espera confirmación oficial. Los pronósticos extraoficiales manejan una baja de entre cinco y seis semanas, lo que lo dejaría fuera del tramo decisivo de LaLiga y, sobre todo, del Clásico ante el Real Madrid.
Pero lo que más alarma no es el tiempo inmediato de recuperación, sino lo que advirtió el doctor Pedro Ripoll, especialista de referencia en el mundo del fútbol español.
«La lesión de Lamine tiene un índice de recaída del 30% y hay que tener cuidado con el Mundial», señaló en declaraciones que circularon de inmediato por todos los medios deportivos. Una advertencia que pone en perspectiva la gravedad real de la situación: no se trata solo de cuándo vuelve Yamal, sino de cómo vuelve, y si llega en condiciones óptimas a una Copa del Mundo que arranca en menos de dos meses.
Sus propios compañeros no pudieron disimular la preocupación. Pedri fue escueto pero emotivo: «Ojalá sean las menos semanas posibles». Gavi fue más directo todavía: «Es una mi***a». Dos frases que resumen el estado de ánimo en el vestuario azulgrana tras una victoria que sabe a muy poco. No sería, su sucede, y esperamos que no, la primera y última vez que una gran estrella del fútbol se pierde un Mundial.

Un aficionado sufre un infarto al momento del gol y lesión de Lamine
Justo cuando la grada procesaba ese impacto, el árbitro detuvo el partido por una emergencia en las tribunas.
Un aficionado de aproximadamente 60 años había sufrido una parada cardiorrespiratoria en las gradas. Los servicios médicos del estadio actuaron de inmediato con los desfibriladores. Durante casi 20 minutos, el partido se detuvo. Los jugadores de ambos equipos permanecían en el campo sin saber exactamente qué ocurría en las gradas, mientras los médicos trabajaban contrarreloj. Movistar Plus confirmó la información: parada cardiorrespiratoria, estabilización sobre el terreno, traslado en camilla al hospital. Cuando el aficionado fue evacuado, el Camp Nou le dedicó un aplauso unánime y emocionado. El partido se reanudó, pero el ambiente ya era otro.
Lo importante, en ese momento, era que la persona seguía con vida. Faltaría, sin embargo, otro golpe al barcelonismo
El VAR vuelve a la carga: el gol de Ferran que nunca fue
Si la lesión de Yamal fue el golpe emocional de la noche y el infarto sufrido por un aficionado fue el momento más tenso, la anulación del golazo anotado por Ferrán Torres minutos después fue el golpe de indignación. El atacante valenciano celebró lo que parecía un tanto legítimo, pero el VAR intervino «de inmediato» para invalidarlo por fuera de juego. Digamos que… el semiautomático saltó. Sin embargo, el problema es que las imágenes posteriores generaron una polémica inmediata: varios medios y aficionados señalaron que la línea utilizada para justificar el offside era, como mínimo, cuestionable.
El árbitro del VAR fue de nuevo Carlos del Cerro Grande, un nombre que en el barcelonismo ya genera un reflejo condicionado de indignación. El colegiado madrileño lleva dos temporadas acumulando un expediente de intervenciones polémicas contra el Barça que el barcelonismo tiene memorizado partido a partido. El primero llegó en la jornada 12 de la temporada 2024-25, en Anoeta: Del Cerro Grande anuló un gol legítimo de Lewandowski por un fuera de juego milimétrico que las imágenes no sostenían — la línea del VAR confundía el brazo del polaco con el de un defensor rival y para colmo las imágenes mostraban un zapato de Lewandowski que como mínimo, era 6 veces más grande que el pie que usa el polaco. Todo esto desató, además, una campaña de memes en las redes sociales.
En la jornada 24 de esa misma temporada, en el Sánchez Pizjuán ante el Sevilla, el colegiado madrileño protagonizó una doble acción: primero consintió un gol ilegal de Rubén Vargas precedido de un fuera de juego evidente de Saúl Ñíguez — los árbitros tomaron al defensor equivocado como referencia para trazar la línea — y después llamó al árbitro principal al monitor para convertir una tarjeta amarilla a Fermín López en roja directa, dejando al Barça con diez en la recta final del partido.
Ya en la temporada 2025-26, Del Cerro Grande volvió a Anoeta el 18 de enero y esta vez se superó: anuló el golazo de Fermín por un leve contacto de Dani Olmo, anuló otro gol legítimo de Lamine Yamal por fuera de juego semiautomático, y no intervino cuando el Sevilla marcó con falta previa. El Barça perdió ese partido.
Ahora el gol de Ferran Torres contra el Celta suma un nuevo capítulo a un expediente que en el barcelonismo ya tiene nombre propio. Medios como Crónica Global y Tribuna.com fueron directos: el tanto era legal. Ferran Torres lo resumió así: «¡Vaya ojo!». Son palabras que resumen la frustración de un vestuario al que el VAR le lleva demasiados goles robados esta temporada (es el equipo más perjudicado) Y siempre con Del Cerro Grande al otro lado de la pantalla.
Como mínimo, jamás deberían ponerlo a juzgar acciones de un partido del Barcelona, pero ya sabemos que «allá arriba» piensan de otra manera, y por eso «acá abajo» los llaman mediocres y corruptos.
Una victoria que duele
A pesar de todo, el Barcelona ganó 1-0 y mantiene nueve puntos de ventaja sobre el Real Madrid en LaLiga ya en el tramo final de la competencia, con lo que sigue acariciando el título. Pero la sensación en el Camp Nou era de una victoria amarga, casi imposible de celebrar por completo. Un equipo que gana, que compite, que está a un paso de la Liga, pero que mira con angustia a su mejor jugador saliendo del campo sujetándose la pierna.
Lamine Yamal, con 17 años, ya carga con el peso de ser el futbolista más importante de España. Cada lesión suya, por menor que sea, sacude a un país entero. Esta vez el susto parece serio. Las pruebas del jueves dirán cuánto tiempo estará fuera, pero la advertencia del doctor Ripoll sobre el Mundial ya flota como una sombra sobre el fútbol español. Cincuenta días para el inicio del torneo más importante del mundo, y la gran estrella de la selección en el aire.
La pregunta que nadie quiere hacerse en voz alta ya está en la cabeza de todos: ¿llega Lamine Yamal al Mundial?




















