Cuba concentra como nunca antes la atención del mundo. Bueno, la concentró cuando la crisis de octubre; un poco cuando se derrumbó el campo socialista, y otro poco cuando se murió Fidel Castro. Ahora el asunto es otro, aunque tiene algo que ver con el primero.
El Obispado de San Sebastián exige retirar el corto y no descarta acciones legales tras las imágenes de la artista dominicana en el interior del templo.
El FBI pidió a cualquier persona con información que contacte a la agencia o a una sede diplomática de Estados Unidos, o que envíe pistas a través de su plataforma oficial.
La historia se volvió viral por el llamamiento público de Ana García, una joven malagueña que viajaba en el tren siniestrado junto a su hermana Raquel y su mascota. Tras el impacto, Boro salió corriendo asustado y se perdió en los alrededores de Adamuz, mientras Ana resultaba herida y su hermana quedaba ingresada en estado grave. Desde entonces, la prioridad emocional de la familia fue encontrar al animal, al que describen como parte de su casa y un apoyo clave en medio de la angustia por la evolución médica de Raquel.
Un cubano fue arrestado en Milán tras robar a una turista y tratar de usar su tarjeta; otro fue detenido en Cancún por presuntos vínculos criminales. En España, un cubano de 50 años murió en un choque en la CV-755, en Alicante.
Leandro Miguel González Pérez, agente de la Seguridad del Estado identificado por agredir a Saily González, estaría gestionando su salida a España, según denuncias en redes.
Joaquín Sabina cerró su carrera en los escenarios con un concierto final en Madrid y confirmó que no volverá a girar. El cantautor andaluz se retira de los grandes recintos tras medio siglo de canciones decisivas en la música en español, aunque seguirá escribiendo y grabando.
Más de 600 000 cubanos han iniciado trámites para obtener la ciudadanía española bajo la Ley de Memoria Democrática, una cifra muy superior a lo previsto inicialmente por las autoridades españolas y que presiona a un sistema consular ya saturado.
Visto en perspectiva, la trayectoria de Rosalía se sostiene sobre tres escenas que hoy circulan una y otra vez en redes: la adolescente descartada en un talent show, la joven que canta en las calles de Barcelona para sobrevivir y la veinteañera que escucha incrédula a un tarotista anunciarle que será una estrella. El resto es trabajo, estudio y riesgo artístico. Pero para quien quiera leer señales, su éxito, efectivamente, ya estaba escrito en las cartas.