Por ahora, el mensaje desde Washington es claro: las redadas continuarán, se intensificarán y serán priorizadas, a pesar de toda resistencia política y social.
Nunca, desde la Crisis de los Misiles, el mundo vivió un peligro tan latente de amenaza nuclear. Por estas horas, el nombre de Cuba resuena en la memoria de millones
Miami ha decidido participar en el programa 287(g) de ICE a pesar de la intensa protesta pública, pero limitando la intervención a un pequeño grupo policial bajo supervisión federal. El acuerdo se enmarca en una estrategia más amplia del estado para integrar agencias locales en el control migratorio. A la vez, este giro administrativo se produce en el contexto de una serie de reformas locales que incluyen límites a los mandatos y sincronización electoral. Mientras todo esto ocurre, los legisladores federales, como Giménez, centran su atención en las condiciones carcelarias, buscando equilibrar el cumplimiento de la ley con el respeto por los derechos humanos.
El caso más reciente involucra a un hispano, Rodrigo Mendizabal, de 29 años, quien fue arrestado bajo el cargo de asalto con arma de fuego a una persona mayor de 65 años. Según el reporte policial, un hombre pasaba por una casa en North Miami Beach y pidió permiso para recoger algunos mangos. Le dijeron que podía tomar dos o tres, pero aparentemente tardó demasiado en irse.
En resumen, la estrategia de ICE parece estar en dos frentes: las cortes y la calle. Pero el mensaje es uno solo: nadie está a salvo, ni en el estrado, ni en el Home Depot.
“No Kings” fue más que una consigna. Fue un grito coordinado, diverso y multigeneracional que desde Salt Lake City hasta Miami, pasando por Las Vegas, cuestionó el rumbo del país y dejó claro que muchos estadounidenses no están dispuestos a aceptar lo que ven como una deriva autoritaria.
Salomé García, conocida por su invaluable labor en defensa de los presos políticos del 11J, subrayó que incluso personas con representación legal adecuada y documentos probatorios contundentes —como sentencias judiciales por manifestarse en Cuba— están siendo rechazadas.