Noticias de actualidad ciudad de Miami y condado Miami-Dade en Cuballama Noticias. Sucesos relevantes en Hialeah, Coral Gables, Calle Ocho y la Pequeña Habana.
Kevin Pérez fue uno de los cinco oficiales acusados inicialmente de agresión grave debido al arresto de Dalonta Cudrup, en Miami Beach, que se tornó violento por parte de la policía
El presunto asesino agarró un trozo de acera rota y se lo arrojó a la víctima, golpeándolo en la cabeza. Luego golpeó a la víctima en la cabeza con el trozo de cemento varias veces y le pisoteó la cabeza con las botas.
La primera prioridad para esta madre cubana y la Iglesia, es inscribir a los niños en la escuela, y buscarle trabajo a ella, lo cual es un requisito para el alojamiento temporal.
La policía dijo que su investigación reveló que el sospechoso y la víctima discutieron antes de que Betancourt supuestamente le disparara a la víctima. Según dijo el vocero policial, José Torres, desde Hialeah, el cubano Willy Yo Betancourt llegó de Cuba hace apenas dos años.
Según se explica TampaFP, el Departamento de Justicia informó que Christopher James Chappell admitió haber visto un video que mostraba el abuso sexual de un niño preadolescente mientras participaba en actos sexuales con otra persona.
Vecinos de Hialeah informaron que escucharon explosiones y vieron humo, y el departamento de bomberos pudo contener las llamas para evitar que se extendieran a otras casas.
A vecindario, a pesar de los cambios impuestos a su vida, el cubano Orlando Capote se mantiene firme en quedarse en su casa. No la vende. Y de ahí, no pueden sacarlo.
El oficial de policía de Miami Beach, Kevin Pérez, enfrenta un cargo de agresión grave en el primero de cinco juicios contra oficiales de policía de Miami Beach acusados de un arresto brusco en el vestíbulo de un hotel.
El cubano descubrió que habían desaparecido más de $270,000 en multas del código de construcción después de vender su casa. La demanda también afirma que Express Homes, Inc., la compradora, nunca tuvo los permisos correctos para renovar y remodelar la casa, escapando a decenas de miles de dólares en tarifas que se ahorró.
Un familiar llamó a la policía y les pidió que realizaran un control de bienestar de José Manuel González Testino y su hijo, un niño de 3 años, quienes vivían en la unidad.