La declaración, para muchos tardía, del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba causó un gran impacto mediático internacional por lo sensible del contexto.
A la falta de combustible tras la disminución en el envío de barriles de petróleo de Venezuela, se han sumado las continuas averías en las termoeléctricas cubanas.
Un gran número de médicos ha emigrado por las más diversa vías y otros, que permanecen en Cuba, están realizando distintas labores en el sector privado e incluso trabajando como taxistas.