Luego del 11J, se ha escrito historia en los anales de la migración cubana, superándose los records de las estampidas migratorias estimulada por Fidel Castro en 1980 a través del puerto del Mariel, y en los años noventa a través del Estrecho de la Florida, que alcanzara en 1994 su pico más álgido.
los nítidos posicionamientos de artistas cubanos durante las manifestaciones multitudinarias del 11J evidenciaron otra arista muy diferente a la imagen promovida desde instituciones como la UNEAC o la Asociación Hermanos Saíz (AHS).
La mecha prendió en la ciudad de San Antonio de los Baños, Artemisa, ubicada a menos de 40 kilómetros al suroeste de La Habana, cuando un grupo de jóvenes decidió que no querían seguir aguantando apagones toda la noche y luego pasar el día entero en una cola para ver qué alcanzaban de lo que sacaran en las pocas tiendas locales.
A pocos días de que se cumpla el primer aniversario de las protestas sociales que tuvieron lugar en el país el pasado 11 de julio, el gobierno estadounidense asumió la decisión de prohibir la entrada en su país a quienes ha considerado, juegan un papel central en los procesos de represión policial y en la violación de derechos humanos que se operó en contra de los manifestantes.
Los artistas, activistas y opositores cubanos Maikel “Osorbo” Castillo Pérez, rapero, y Luis Manuel Otero Alcántara, creador visual, fueron condenados respectivamente a 9 y...
El vocero oficialista Humberto López tildó “sutilmente” de ingrata a la joven cubana Mailén Díaz, luego que la sobreviviente de la tragedia aérea de...
Amelia Calzadilla, la joven madre cubana que protagonizó un histórico hecho cívico en las redes sociales contra las ineficiencias del gobierno para satisfacer necesidades...
Estudiantes “becados” de la Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte y Loynaz” protagonizaron ayer multitudinarias protestas en el campus luego de permanecer más de 10...
Un recibo de la UNE y una carta ajada, rajada, repleta de firmas de funcionarios que atendieron su queja sin solucionarla, son el muro frente al que se estrellan las desesperadas arremetidas de la prensa oficial contra esta madre de 31 años, que la acusaron sin miramientos de agente al servicio del “enemigo”. Cuando par de sencillas llamadas telefónicas a las instancias correspondientes hubieran bastado para comprobar la veracidad de todos los argumentos de Amelia.