Un nuevo intento de feminicidio sacudió la ciudad de Cárdenas, en la provincia de Matanzas, cuando el pasado 20 de junio Fidel Ernesto Sablón Aguilar agredió brutalmente a su expareja, una joven madre de 24 años, quien hoy lucha por su vida en el hospital municipal.
A pesar de la aparente "buena" noticia, la indignación ciudadana no cesa en el caso de este joven taxista que aparentemente fue asaltado y ultimado, para robarle su auto.
Todos, usan la ironía, el testimonio, el arte, la fotografía o la poesía para retratar lo que el noticiero no dice. Sus muros personales se han convertido en trincheras de autenticidad, en un país donde fingir cuesta menos que hablar claro.
La periodista cubana Yirmara Torres Hernández, quien fuera presidenta de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) en la provincia de Matanzas, ha vuelto...
Uno de los mensajes que se volvió viral calificaba el hecho como un “grave incendio en el puerto de Matanzas”, lo que llevó a una oleada de comentarios y especulaciones
El hecho conmocionó a cientos de internautas, que han llenado las redes con mensajes de apoyo y repudio. “Es una persona discapacitada mentalmente, no es agresivo y no le hace daño a nadie, es muy bueno y tranquilo”, recuerda La Tijera, que además apunta que su retraso fue provocado por una fiebre altísima en la infancia que le causó daños irreversibles en el cerebro.
El custodio violó varias normativas internas, incluyendo el maltrato de palabra a clientes y la negligencia en el cumplimiento de sus funciones, afirma CIMEX...
Aunque los detalles del incidente aún no han sido esclarecidos completamente, se presume que el hombre ingresó sin autorización a la zona restringida del criadero.
Pero, por lo visto, ya nadie se lo cree. La gente está cansada de explicaciones que desafían la lógica y el sentido común. Y si en la cúpula del poder piensan que los cubanos se siguen tragando estas historias sin cuestionarlas, es que todavía no se han dado cuenta de que la realidad, por mucho que intenten maquillarla, siempre termina saliendo a la luz.
La policía y los colectivos comunitarios intentan tomar medidas preventivas, pero el contexto de crisis económica sigue alimentando una espiral de violencia, ilegalidades y consumo de drogas, dejando en evidencia la fragilidad del sistema social y legal en la Isla.