Este caso es un triste recordatorio de la responsabilidad que conlleva tener una mascota y el impacto emocional que el abandono puede tener en los animales. La comunidad se ha unido en un esfuerzo por encontrarle un hogar amoroso a esta perrita, demostrando que, incluso en las circunstancias más desalentadoras, la empatía y la solidaridad pueden prevalecer.
Balto, un perrito mestizo cubano, que fue sacado de la isla para ser entregado a su dueño en EE.UU. fue abandonado por la persona que lo trajo a México. Luego fue "rescatado" por una persona que días después, lo puso a morir, porque dice "estaba deprimido y no quería comer".
Existe una necesidad urgente de reforzar la legislación y su aplicación en Cuba, para proteger no solo a los animales domésticos sino también para preservar valores culturales y éticos relacionados con el trato hacia los animales.
La familia, desesperada por recuperar a sus mascotas, ha ofrecido una más que generosa recompensa de mil dólares por el retorno seguro de las mascotas a su hogar.
Estas tragedias sirven como un recordatorio de que, al igual que los humanos, las mascotas tienen derechos y merecen ser tratadas con respeto y dignidad en todo momento.
Blackie fue un perro maltratado, que fue metido dentro de un saco, y abandonado a morir, pero que al menos en esa primera ocasión, en que logró zafarse, demostró que todavía sus días en la Tierra no estaban contados.
Estas tres mascotas, Niña, Susi y Eros, han encontrado la felicidad en su nueva vida, un año después del incendio en la base de supertanqueros de Matanzas.