La líder opositora María Corina Machado regresó a Venezuela este domingo 25 de octubre tras permanecer cerca de diez meses en el exilio, un hecho que abre una nueva etapa en la crisis política del país. La dirigente, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, confirmó su llegada a través de sus redes sociales con el mensaje: “Estoy aquí. Con ustedes”.
Su retorno se produjo después de que la opositora saliera del país en diciembre de 2025 para recibir el mencionado galardón en Oslo. Según reportes de prensa, Machado fue vista por primera vez tras su llegada en una iglesia del estado Lara, donde fue recibida por ciudadanos que acudieron a saludarla. El dirigente opositor Edmundo González Urrutia confirmó la noticia y expresó su intención de reunirse con ella próximamente para continuar el proceso de cambio político.
El regreso de la activista ocurre en un escenario donde el gobierno interino, encabezado por Delcy Rodríguez, mantiene negociaciones con sectores de la oposición bajo la dirección de Estados Unidos. Según informó la cadena Univision Miami, ambas partes están siendo forzadas a establecer una hoja de ruta que incluye la renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y del Consejo Nacional Electoral (CNE). El Departamento de Estado de EE. UU. ha señalado que el TSJ debería ser designado antes de finales de año, seguido por la conformación de un nuevo CNE, como pasos previos para declarar la vacante absoluta en la presidencia y convocar elecciones en un plazo de seis meses.
La exigencia de un calendario electoral claro ha sido el eje central de la postura de Machado. En un artículo difundido por Vente Venezuela, la dirigente sostuvo que es necesario establecer una fecha para los comicios dentro del próximo año. Esta demanda fue respaldada por manifestaciones el 22 de octubre, cuando miles de ciudadanos salieron a las calles en diversas ciudades para exigir garantías democráticas, según informó Aurora Israel.
Antecedentes de intentos de retorno y presión política
La trayectoria de la dirigente ha estado marcada por constantes obstáculos para su participación directa en el país. Durante los últimos meses, antes del 26 de octubre de 2026, María Corina Machado intentó regresar a Venezuela al menos siete veces por distintas rutas marítimas y aéreas, pero los viajes fueron cancelados o bloqueados.
Estos intentos fallidos se suman a un contexto de alta tensión tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026. Desde entonces, la oposición ha buscado consolidar un «Gran Acuerdo Nacional» para avanzar hacia una transición, aunque han surgido diferencias sobre los tiempos y la metodología.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha insistido en la necesidad de reestructurar las instituciones antes de definir el calendario electoral. Según reportó El Nacional, Rubio defendió que la estructura actual fue diseñada para manipular resultados y que la renovación es indispensable para garantizar la transparencia. Por su parte, catorce organizaciones no gubernamentales señalaron en agosto de 2026 que, con voluntad política, la renovación del CNE era un proceso viable antes de finalizar el año.
A pesar de las expectativas, el camino hacia las urnas sigue siendo incierto. Fuentes consultadas por Reuters indicaron que, debido a la complejidad de las reformas institucionales pendientes, las elecciones podrían desplazarse hasta finales de 2027. Mientras tanto, Machado ha reiterado que su presencia en el territorio es vital para fortalecer la organización ciudadana y promover un acuerdo nacional que permita superar la crisis institucional.

