El balance del doble terremoto en Venezuela ascendió este lunes a 1,943 muertos y 10,571 heridos, con la ONU adquiriendo 10,000 bolsas para cadáveres ante el temor de que la cifra oficial siga aumentando.
El Gobierno venezolano actualizó este jueves por la noche el balance de los terremotos del miércoles a 235 muertos, 4,300 heridos y 157 desaparecidos, en momentos en que Estados Unidos, México, El Salvador y otros países continúan desplegando ayuda humanitaria hacia el país.
La catástrofe sísmica en Venezuela ha llevado a una inusual colaboración humanitaria entre Estados Unidos, Cuba e Irán, tres países con relaciones diplomáticas marcadas por la tensión.
Dos sismos casi simultáneos sacudieron el centro-norte de Venezuela la noche del miércoles, dejando hasta ahora 164 muertos y 971 heridos según el último balance oficial, con La Guaira como la zona más golpeada y cortes de luz, agua y gas en varias ciudades.
El doble terremoto que sacudió a Venezuela se transformó en la primera gran prueba de la asistencia de Estados Unidos al gobierno interino de Delcy Rodríguez, instalado tras la captura de Maduro en enero, en un momento en que Washington y Caracas estrechaban su relación bilateral a través de acuerdos petroleros y un plan de transición.
Donald Trump comprimió su narrativa de poder en una misma escena: el Capitolio como set, la política exterior como trofeo, y un mensaje doméstico amarrado a símbolos. Habló mucho sobre Venezuela y a no dudarlo, le lanzó un guiño a La Habana. Y todo ocurrió no a bordo del Air Force One como había estado ocurriendo ultimamemente, sino durante el llamado Discurso del Estado de la Unión.
El gobernante cubano Miguel Díaz Canel conversó con la presidenta interina de Venezuela , Delcy Rodríguez, en lo que sería la primera conversación entre...
Tras la captura de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez ha oscilado entre el discurso de desafío y la señal de cooperación con Washington, un giro que CiberCuba retrata con su tránsito del “seremos su pesadilla” a la disposición a coordinar. En paralelo, la Casa Blanca evitó poner plazos, pero dijo esperar que la cooperación continúe y dejó caer la idea de que “algún día” Venezuela tendrá elecciones, sin amarrar un calendario.
El diálogo público entre Washington y el gobierno en funciones de Venezuela reaviva comparaciones inevitables en Cuba: qué significaría para la isla un escenario de relaciones estables con EE.UU. y un eventual fin del embargo, en términos de comercio, financiamiento y vida cotidiana.