Kim Kardashian ha obtenido una indemnización que, comparada con su fortuna y con los millones en joyas que le robaron, parece casi absurda: un euro. Pero esa era precisamente la cantidad que la empresaria estadounidense había solicitado.
Un tribunal de París concedió a Kardashian una indemnización simbólica de un euro por el violento robo que sufrió en 2016, cuando varios hombres la sorprendieron en el hotel donde se alojaba durante la Semana de la Moda, la amenazaron con un arma y escaparon con joyas valoradas en más de seis millones de dólares.
La decisión, conocida este martes 15 de septiembre, llega más de una década después de aquella noche que la estrella de televisión ha descrito como una de las experiencias más aterradoras de su vida.
“Esta decisión no tiene que ver con la compensación, sino con la responsabilidad y el reconocimiento”, señalaron Kardashian y su estilista Simone Harouche en una declaración conjunta difundida por Associated Press. Harouche, que también se encontraba en el lugar del robo, pidió y recibió igualmente un euro.
La noche en que Kim Kardashian pensó que iba a morir
El asalto ocurrió el 2 de octubre de 2016 en el Hôtel de Pourtalès, donde Kardashian se encontraba durante la Semana de la Moda de París. Dos de los delincuentes, vestidos como policías, entraron en su habitación, la inmovilizaron con bridas y cinta adhesiva y se llevaron millones de dólares en joyas.
Entre las piezas desaparecidas estaba un anillo de compromiso valorado en unos cuatro millones de dólares que le había regalado su entonces esposo, Kanye West, ahora conocido como Ye. La mayor parte de las joyas nunca fue recuperada.
Cuando declaró ante un tribunal francés en mayo de 2025, Kardashian contó entre lágrimas que creyó que sería violada y asesinada. La empresaria relató que uno de los hombres le apuntó con un arma, la arrastraron y la arrojaron sobre la cama mientras ella pensaba en sus hijos. Después de que los asaltantes escaparan, consiguió liberarse y esconderse con su estilista hasta que llegó la seguridad.
El episodio cambió incluso su manera de vivir. Kardashian aseguró que desde entonces necesita varios miembros de seguridad en su casa para poder sentirse tranquila y que durante mucho tiempo tuvo dificultades para dormir.
La celebridad, que con los años convirtió su imagen en un gigantesco negocio y llegó a entrar en el club de los multimillonarios, ha hablado en numerosas ocasiones de las consecuencias emocionales que dejó el asalto.
Los llamados “abuelos ladrones”
Por la edad de varios de sus integrantes, la prensa francesa terminó bautizando al grupo responsable como “les papys braqueurs”, algo así como “los abuelos ladrones”.
Ocho personas fueron declaradas culpables en 2025 por delitos relacionados con el asalto. Entre ellas se encontraba Aomar Ait Khedache, considerado uno de los principales responsables de organizar el robo. Kardashian llegó incluso a decirle durante el juicio que lo perdonaba, aunque aclaró que ese perdón no eliminaba el trauma que había sufrido.
Debido al tiempo que varios de los condenados ya habían pasado en prisión preventiva, ninguno regresó a la cárcel tras el veredicto, según Associated Press.
El antiguo recepcionista del hotel, que también estuvo involucrado en aquella aterradora noche, sí recibió una indemnización mucho mayor: 109.516 euros. Había reclamado 550.000 euros alegando las secuelas psicológicas del ataque. El hotel, por su parte, recibió 50.000 euros.
Para Kardashian, en cambio, el dinero nunca fue el objetivo de esta última batalla judicial. La mujer que ha protagonizado polémicas millonarias (incluida una multa de 1,26 millones de dólares por promocionar criptomonedas sin revelar correctamente que había recibido dinero por hacerlo) quiso esta vez exactamente un euro. Una cantidad mínima para cerrar, al menos en los tribunales, una historia que la marcó durante diez años.

