Cuba estrenó casi simultáneamente dos “casas” de naturaleza completamente diferente: en Santa Clara comenzó a funcionar la que ha sido presentada como la primera casa de cambio privada del país después de décadas de monopolio estatal sobre este tipo de operaciones, mientras en La Habana abrió sus puertas la Casa Brasil, un nuevo centro cultural destinado a fortalecer las relaciones entre ambos países y cuya inauguración contó con la presencia del gobernante Miguel Díaz-Canel.
La primera de las iniciativas tiene una relevancia principalmente económica. La nueva casa de cambio privada de Santa Clara forma parte de un proyecto piloto impulsado por el Banco Central de Cuba (BCC), en momentos en que las autoridades intentan reorganizar el mercado cambiario y ampliar determinados espacios de actuación para el sector no estatal.
Según informó ANSA citando datos del Banco Central y del medio independiente CiberCuba, el establecimiento servirá, entre otros objetivos, para recopilar información sobre operaciones reales y verificadas de compraventa de divisas. Esos datos serían utilizados por las autoridades para determinar el tipo de cambio oficial aplicable a personas naturales y operadores económicos no estatales. El BCC habría recibido ya otras solicitudes para abrir establecimientos similares.
La experiencia resulta inédita dentro de un sistema financiero en el que durante décadas las operaciones cambiarias estuvieron prácticamente reservadas al Estado, principalmente a través de bancos y de las Casas de Cambio S.A. (CADECA). Su aparición coincide además con una serie de modificaciones recientes dirigidas a ampliar el uso legal de divisas dentro de la economía privada.
Apenas unos días antes, nuevas normas publicadas en la Gaceta Oficial autorizaron a mipymes, cooperativas, productores agrícolas, artistas y otros actores no estatales a recibir pagos en efectivo en monedas extranjeras y depositarlos directamente en cuentas bancarias. También se eliminó la autorización previa del Banco Central para que estos actores puedan abrir cuentas en divisas dentro o fuera del país, aunque las cuentas en el extranjero deben ser notificadas a las autoridades bancarias y tributarias cubanas.
La apertura de la casa de cambio ocurre, además, en medio de una fuerte depreciación del peso. ANSA situó este 17 de septiembre la tasa oficial en 662 pesos por dólar, frente a alrededor de 700 pesos en el mercado informal. El dato ayuda a explicar el interés gubernamental en obtener información procedente de operaciones cambiarias reales, en un momento en que la distancia entre diferentes tasas de cambio ha sido durante años una de las principales distorsiones de la economía cubana.
El proyecto se suma a otras medidas anunciadas por el Banco Central, entre ellas nuevos mecanismos digitales para las remesas y una plataforma para subastas de divisas. Por ahora, sin embargo, se trata de una experiencia piloto y no de una liberalización general del mercado cambiario. Las autoridades evaluarán su funcionamiento antes de determinar hasta dónde puede extenderse el modelo.
Mientras Santa Clara estrenaba una “casa” vinculada directamente con uno de los mayores problemas económicos del país, La Habana inauguraba otra concebida con una finalidad completamente distinta.
La Casa Brasil abrió este 17 de septiembre en el Centro Histórico de La Habana Vieja, en un inmueble situado en Amargura 56, entre San Ignacio y Mercaderes. El proyecto pretende funcionar como espacio permanente de difusión de la cultura brasileña y de intercambio artístico, académico y educativo entre Cuba y Brasil.
La inauguración forma parte de las celebraciones por los 120 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países y por el 40 aniversario de su restablecimiento. Brasil rompió relaciones diplomáticas con Cuba en 1964, después del golpe militar, y los vínculos fueron restablecidos en junio de 1986, durante el proceso de redemocratización brasileño.
La fecha del 17 de septiembre había sido confirmada previamente por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil. Según información facilitada por Itamaraty, la restauración y adecuación del inmueble recibió aportes de personas y empresas brasileñas con actividades en Cuba, mientras la campaña de recaudación fue administrada por la Cámara Empresarial Brasil-Cuba con apoyo de la Embajada brasileña en La Habana.
La Casa Brasil quedará bajo la administración de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, institución encargada de buena parte de la conservación del patrimonio del Centro Histórico. Está concebida para acoger exposiciones, conferencias, proyecciones cinematográficas, presentaciones de libros, seminarios y otras actividades culturales, además de contar con biblioteca y espacios para eventos.
Entre sus dependencias hay salas dedicadas a figuras vinculadas históricamente con las relaciones entre Cuba y Brasil. Una lleva el nombre del diplomático Ítalo Zappa, quien desempeñó un papel importante en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas en 1986 y posteriormente ejerció como embajador brasileño en La Habana. Otra honra al escritor y religioso Frei Betto, mientras la biblioteca lleva el nombre de Hélio Dutra.
El proyecto recupera además una idea que había sido defendida años atrás por Eusebio Leal, historiador de La Habana. Una carta localizada posteriormente mostraba su interés desde comienzos de la década de 1990 en crear una Casa Brasil precisamente en el edificio de la calle Amargura donde finalmente quedó instalada.
La ceremonia contó con la presencia de Miguel Díaz-Canel, cuya agenda de estos días también ha estado marcada por anuncios dirigidos a presentar una mayor discusión pública sobre los problemas que atraviesa el país. La apertura de Casa Brasil había sido anunciada como una actividad con participación del gobernante cubano y de representantes diplomáticos brasileños.
Precisamente Díaz-Canel anunció también el próximo estreno de “Criterio Compartido”, un programa de la emisora estatal Radio Rebelde que, según las autoridades, pretende servir para “dialogar sobre la realidad” de Cuba. El propio Gobierno ha dicho que el espacio abordará tanto los problemas del país como lo que considera avances conseguidos en medio del que denomina “feroz acorralamiento imperial” de Estados Unidos.
Hasta este 17 de septiembre no se habían divulgado oficialmente todos los detalles sobre la frecuencia y el horario del nuevo espacio, aunque se anunció que comenzaría próximamente y buscaría incorporar la participación de ciudadanos. Su lanzamiento ocurre en medio de una crisis económica prolongada, con escasez de alimentos y medicamentos, problemas de abastecimiento y cortes eléctricos que en determinadas zonas pueden superar las 20 horas.
El anuncio también coincide con el proceso de reformas económicas que desarrolla el Gobierno. Según la información difundida por ANSA, las autoridades hablan de 176 medidas estructurales relacionadas, entre otros aspectos, con la descentralización y una mayor apertura económica, aunque Díaz-Canel y otros dirigentes han insistido en que esas transformaciones no implican abandonar el modelo socialista.
La primera casa de cambio privada de Santa Clara constituye precisamente uno de los ejemplos más recientes de esa búsqueda de nuevos mecanismos económicos dentro de límites todavía establecidos por el Estado. Casa Brasil, por su parte, responde a otra dimensión de la política cubana: el fortalecimiento de relaciones internacionales y culturales con gobiernos y sociedades que La Habana considera aliados o socios estratégicos.
Dos inauguraciones distintas y un nuevo programa de radio coinciden así en cuestión de días, mientras el Gobierno cubano intenta introducir cambios económicos parciales, ampliar determinados canales de comunicación institucional y mantener sus alianzas internacionales en uno de los períodos económicos más complejos de las últimas décadas.
FUENTES UTILIZADAS
ANSA — Primera casa de cambio privada en Santa Clara. Ver información de ANSA
ANSA — Lanzamiento de “Criterio Compartido”. Ver información de ANSA
Brasil 247 — Casa Brasil y participación de Díaz-Canel. Ver información sobre Casa Brasil
Amado Mundo — Datos aportados por Itamaraty sobre Casa Brasil. Ver reporte

