Las autoridades federales de Estados Unidos presentaron cargos contra 11 personas por su presunta participación en una red que, durante casi diez años, organizó más de 1,000 matrimonios fraudulentos con el fin de tramitar residencias legales para ciudadanos extranjeros, en su mayoría de China. El Departamento de Justicia calificó el caso como uno de los mayores esquemas de fraude matrimonial en la historia del país.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció la imputación de 11 personas acusadas de haber orquestado, durante casi una década, una red dedicada a organizar matrimonios falsos con fines migratorios. Según el comunicado oficial de la fiscalía, el esquema arregló más de 1,000 uniones fraudulentas y generó decenas de millones de dólares, lo que llevó al fiscal general Todd Blanche a calificarlo como «una industria clandestina multimillonaria de años de duración» y «una de las mayores causas por fraude matrimonial en la historia de Estados Unidos».
Los 11 acusados fueron arrestados y comparecieron ante un tribunal federal en White Plains, dentro de la jurisdicción del Distrito Sur de Nueva York (SDNY), que lleva el proceso. Entre los señalados como presuntos cabecillas de la operación figuran Amy Cheng, de 72 años, conocida también como «Amy Zhou»; Xiao Mei Chan, de 64, alias «Carmen»; Xiao Yan Chen, de 48, alias «Anna», y Gang Zheng, de 61, alias «Michael» o «Mike». Los demás imputados son Christine Lu, Jing Yan Ye, Anthony Cheng, Michelle Dueñas, Ángela Dueñas, Sigrid Cetino y Erika Johnson, con edades de entre 26 y 64 años. La mayoría reside en Brooklyn, Queens y Staten Island, mientras que dos de las acusadas viven en Peekskill y Ossining, en el condado de Westchester.
De acuerdo con la acusación formal, la red operaba principalmente desde los vecindarios de Sunset Park, en Brooklyn, y Flushing, en Queens, dos zonas con alta concentración de comunidad china en Nueva York, aunque sus actividades se extendían a Connecticut, Massachusetts, Pensilvania, Kentucky, Tennessee, Georgia y Florida. Las autoridades también identificaron conexiones internacionales con la República Popular China y con Vanuatu.
El modus operandi, según los fiscales, consistía en emparejar a ciudadanos extranjeros —en su gran mayoría de nacionalidad china— con ciudadanos o residentes legales de Estados Unidos dispuestos a contraer matrimonio a cambio de dinero. Los extranjeros pagaban hasta 100,000 dólares por acceder al esquema, mientras que los cónyuges estadounidenses recibían hasta 30,000 dólares, entregados en cuotas ligadas al avance de los trámites migratorios. Además, quienes reclutaban a nuevos participantes estadounidenses cobraban comisiones de hasta 5,000 dólares por cada persona incorporada a la red. Una vez formalizadas las uniones, los organizadores ayudaban a fabricar evidencia de relaciones «genuinas» —fotografías, documentos financieros compartidos y otros elementos— para presentar ante los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) y así sustentar las solicitudes de residencia permanente.
Cada uno de los 11 acusados enfrenta dos cargos federales: conspiración para cometer fraude matrimonial y migratorio, que contempla una pena máxima de cinco años de prisión, y conspiración para alentar o inducir la residencia ilegal de extranjeros con fines de lucro, castigada con hasta diez años de cárcel. Todos son considerados inocentes mientras no se demuestre lo contrario ante un tribunal, y hasta el momento no se ha confirmado públicamente si alguno de ellos se ha declarado culpable o permanece bajo custodia.
La investigación fue liderada por la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) del condado de Hudson Valley, con apoyo del grupo de trabajo Safe Streets del FBI, la Dirección de Detección de Fraude y Seguridad Nacional de USCIS, la División de Investigaciones Criminales del Ejército de Estados Unidos y la fiscalía del condado de Westchester. El caso es procesado por los fiscales federales Jake Sidransky y Reyhan Watson, de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, cuyo titular, Jamie McDonald, confirmó que el esquema llegó a generar «decenas de millones de dólares» a lo largo de su operación.
El director de USCIS, Joseph B. Edlow, señaló que la agencia mantiene el compromiso de «exponer el fraude y defender el estado de derecho» en los procesos migratorios, mientras que el director ejecutivo asociado interino de HSI, John Condon, subrayó la importancia de desarticular «redes criminales que socavan el estado de derecho». El caso se enmarca en una ofensiva más amplia del gobierno federal contra distintas formas de fraude migratorio, que en los últimos meses ha incluido escrutinio sobre titulares de visas y sobre el llamado «turismo de maternidad». Se espera que en las próximas semanas avancen las audiencias judiciales contra los 11 acusados.
[FUENTES INICIALES]
- Departamento de Justicia de EE.UU. (comunicado oficial): https://www.justice.gov/opa/pr/11-defendants-charged-dismantling-decade-long-nationwide-marriage-fraud-scheme
- USCIS (comunicado oficial): https://www.uscis.gov/newsroom/news-releases/uscis-plays-key-role-in-takedown-of-decade-long-marriage-fraud-ring
- CBS News: https://www.cbsnews.com/news/chinese-nationals-charged-alleged-sham-marriage-scheme/
- Fox 5 New York: https://www.fox5ny.com/news/decades-long-nationwide-marriage-fraud-scheme-dismantled-11-charged-nyc
- La Opinión: https://laopinion.com/2026/08/13/doj-acusa-a-11-personas-de-operar-red-de-matrimonios-fraudulentos-para-obtener-green-cards/
- The Hill: https://thehill.com/homenews/administration/6025881-justice-department-marriage-fraud-charges/

