Horas antes de la llegada de Trump para las Finales de la NBA, tuvo lugar un absoluto caos en la estación de Penn Station: un hombre en situación de calle apuñaló a cinco personas en la estación más transitada de Nueva York
El pasado domingo 7 de junio, Penn Station se convirtió en escena de un ataque violento que dejó cinco personas heridas y un sospechoso bajo custodia policial. El incidente ocurrió a pocas horas de que Donald Trump llegara al Madison Square Garden para el Juego 3 de las Finales de la NBA, en una zona que ya estaba bajo operativo de seguridad reforzado.
Los paramédicos llegaron al lugar alrededor de las 7 de la noche y encontraron a una víctima con heridas graves, dos con heridas moderadas y el resto con heridas leves. Todos fueron trasladados al Hospital Bellevue. El ataque ocurrió específicamente en el área de Amtrak, en la intersección de la calle West 33rd con la Séptima Avenida en Manhattan.
Fuentes policiales identificaron al agresor como un hombre en situación de calle. El operativo incluyó cortes de calles, demoras en el tránsito y afectaciones en el transporte masivo mientras las autoridades pedían al público evitar la zona. Las autoridades descartaron desde el principio que se tratara de un acto de terrorismo. El sospechoso fue reducido en el lugar y quedó bajo custodia de la Policía de Amtrak.
El ataque se produjo en medio de un dispositivo de seguridad reforzado en torno al Madison Square Garden, situado justo encima de la concurrida estación, donde los New York Knicks se enfrentaban a los San Antonio Spurs en los partidos 3 y 4 de las Finales de la NBA. La llegada de Trump para el partido del lunes intensificó aún más las medidas: las autoridades ya habían cancelado el watch party exterior que estaba programado afuera del Garden para esa noche.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, emitió un comunicado: «Mi corazón está con todos los que resultaron heridos, sus seres queridos y todos los afectados por esta violencia inaceptable. Les deseo a cada una de las víctimas una recuperación completa y rápida».
Un mes libre después de un arresto por asalto
El sospechoso no era un desconocido para el sistema judicial. Apenas en mayo, apenas un mes antes del ataque, había sido arrestado en Nueva Jersey por asalto y narcóticos. Tenía además una orden de arresto activa en Manhattan al momento de apuñalar a cinco personas en Penn Station. Estaba libre de todas formas.
La Policía de Amtrak indicó que el hombre no era conocido por ellos en la estación, pero fuentes policiales confirmaron a varios medios que tiene un historial previo de comportamiento violento. El cuchillo utilizado en el ataque fue recuperado en el área de NJ Transit de la estación.
El ataque vuelve a poner sobre la mesa una discusión que Nueva York lleva años sin resolver: qué hacer con personas con problemas graves de salud mental y antecedentes violentos que quedan libres en el sistema una y otra vez. Penn Station no es un lugar cualquiera — es uno de los nodos de transporte más transitados del país, con cientos de miles de personas pasando cada día. Que alguien con una orden de arresto activa y un arresto reciente por violencia pudiera moverse libremente por sus pasillos y atacar a cinco personas es una pregunta que el alcalde Mamdani y las autoridades de la ciudad todavía no han respondido.
Penn Station es uno de los nodos de transporte más concurridos de Estados Unidos, con cientos de miles de personas transitando diariamente. El ataque añadió tensión a una zona que ya estaba saturada de presencia policial y operativos de seguridad por la coincidencia del torneo de baloncesto y la visita presidencial.





















