Que un hombre con ese historial, con su rostro y expediente documentado hasta el cansancio, esté hoy a la espera de un veredicto, sometido a interrogatorios que cuestionan sus salidas del país como si fueran evidencia de mentira y no de aguante, es alarmante. No por él solamente. Sino por lo que revela del sistema. De sus fracturas, de sus contradicciones, de sus prioridades.
El evento del 19 de junio no fue solo un premio a su trayectoria: fue un hito para la cultura cubana en el exilio, una reafirmación de que el sueño americano también puede servirse en copa de cóctel, con hielo, ron y el corazón en La Habana. Desde la invención del mojito en La Bodeguita del Medio hasta este nuevo capítulo escrito por Cabrera, la historia del bartender cubano sigue sumando páginas doradas. Y el próximo brindis, sin duda, también será con un toque de orgullo isleño.
La actriz cubana Yany Prado denunció el asesinato de su padre en EE. UU. y pide ayuda para localizar al presunto asesino, identificado como “El Guajiro”.
Por ahora, el mensaje desde Washington es claro: las redadas continuarán, se intensificarán y serán priorizadas, a pesar de toda resistencia política y social.
Nunca, desde la Crisis de los Misiles, el mundo vivió un peligro tan latente de amenaza nuclear. Por estas horas, el nombre de Cuba resuena en la memoria de millones