Estos sucesos, junto con otros reportes de crímenes y violencia, han llevado a una percepción generalizada de inseguridad en Cuba. A pesar de la falta de estadísticas oficiales y la reticencia de los medios estatales a informar sobre estos temas, la realidad de la violencia y delincuencia en la isla es cada vez más difícil de ignorar. La sociedad cubana hoy percibe un aumento de la violencia en el país, y este fenómeno parece estar influenciado por factores económico-sociales que generan vulnerabilidades y desigualdades
Existe actualmente una ferocidad que sacude los cimientos de la sociedad cubana, y dos incidentes recientes han puesto de manifiesto la crudeza de este fenómeno en la isla, revelando no solo la brutalidad de los ataques sino también la vulnerabilidad de ciertos grupos y la aparente inacción de las autoridades.
Todos estos incidentes de robos y asaltos, incluso los que son resueltos, en el fondo son muestra de la creciente crisis de seguridad en Cuba, donde los ciudadanos se enfrentan no solo a la delincuencia común sino también a una respuesta inadecuada de las autoridades.