El vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío lleva semanas encadenando acusaciones contra Estados Unidos. Ha señalado a Washington por supuestamente mentir, financiar organizaciones para presentar a Cuba como una amenaza, causar deliberadamente sufrimiento a la población y preparar una eventual agresión. Su acusación más grave atribuye a la CIA y al Pentágono los “centros neurálgicos” del que considera terrorismo de Estado estadounidense.
El juicio contra un joven austríaco acusado de planear un ataque contra uno de los conciertos de Taylor Swift en Viena volvió a poner en primer plano el riesgo que enfrentan los grandes espectáculos. El caso, frustrado en 2024, dejó tres funciones canceladas y abrió una discusión sobre inteligencia internacional, radicalización online y seguridad en eventos masivos.
Un ataque a tiros en West Sixth Street dejó dos víctimas mortales y 14 heridos en Austin. La policía abatió al sospechoso y el FBI investiga un posible nexo terrorista.
Nueva Orleans, sumida en el duelo, encara un inicio de año marcado por la tragedia, mientras las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer los hechos.
La comunidad internacional, incluidas las autoridades rusas y los defensores de la privacidad y la libertad en línea, probablemente buscarán respuestas y acciones por parte de Telegram para prevenir su uso.
El "ataque" ocurrió poco después de que el presidente cubano Miguel Díaz-Canel regresara a La Habana tras participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, un evento que generó manifestaciones pacíficas de cubanos exiliados en desacuerdo con la recepción de líderes autoritarios por parte de la comunidad internacional.