Finalmente se logró conseguir alojamiento para dos médicos cubanos que llegaron a trabajar en el hospital local "San Bruno", en la región del Vibo, Calabria, Italia, y que se encontraron de todo, hasta ambulancias, menos un lugar donde dormir y tener sus pertenencias.
La investigación, que se extendió por varios meses, reveló una compleja red de tráfico de drogas controlada por la familia De Marte-Gioffré, perteneciente a la "Ndrangheta". Esta organización criminal, con base en Seminara, Calabria, había extendido sus operaciones a Liguria, estableciendo un lucrativo negocio en el tráfico de sustancias ilegales, principalmente cocaína y hachís.
La prensa italiana resalta cada semana la presencia de cubanos en Italia. Por un lado están los médicos y los voleibolistas, por el otro, los ladrones.