Juan Carlos Pino, el mecánico cubano conocido por convertir un Fiat Polski de 1980 para que funcionara con carbón, ya había construido otro singular equipo: una máquina elaborada con componentes de una motocicleta capaz de ordeñar tres vacas simultáneamente. El inventor autodidacta, residente en Aguacate, quiere adaptar ahora un tractor para trabajar sin depender de la gasolina.
Robos de animales, inflación descontrolada, falta de combustible y pagos que no llegan están empujando a los campesinos cubanos a un límite peligroso. Entre la desesperación social y el colapso institucional, producir alimentos en Cuba se vuelve cada vez más inviable, con consecuencias directas para la escasez que vive el país.
Esta no es una política de estímulo. Es una política de control. El Estado no le devuelve al productor lo que ha generado. Le da, si quiere, si puede, si le conviene políticamente. Lo hace bajo sus términos, sin equidad, sin libertad de mercado, sin competencia real. Y mientras más dependientes se mantengan los campesinos de ese sistema opaco, más fácil es someterlos a la lógica del favor y la deuda.
Los cinco huevos que se distribuyen a través de la libreta de abastecimiento, equivalen a lo que se come un ciudadano medio de América Latina en una semana.
El gobierno de Cuba volvió a invertir en este 2022 más en hoteles que en salud y agricultura juntos. Así lo indica el más reciente informe sobre inversiones de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), donde se analiza la inversión del presupuesto nacional.
Con menos brazos en el sector agrícola, es lógico que la situación alimentaria en el país podría empeorar paulatinamente si se tiene en cuenta además que tampoco el país recibe los ingresos necesarios para importar sus alimentos; si bien esta no debería ser la lógica en un país que ha sido eminentemente agrícola toda su vida y que, antes de 1959 llegó a tener casi una cabeza de ganado por habitante.
Cuba anuncia la ampliación de un programa experimental de siembra de papa "ecológica". Una papa que no necesita fertilizantes. ¡Allá va eso!
Reza un viejo...