“Seguiré siendo artista en la cárcel y cuando salga de ella”, dice joven a quien piden siete años de prisión tras protestas del 11J

Havana
nubes dispersas
30.2 ° C
30.3 °
30.2 °
66 %
3.6kmh
40 %
Lun
31 °
Mar
30 °
Mié
30 °
Jue
30 °
Vie
30 °

“El estrés ya me está atacando, pero trato de sentirme bien porque necesito estar firme en lo que se avecina”, dice a Cuballama Abel Lescay, el joven pianista, compositor y poeta cubano, nacido en Bejucal, quien acudirá a juicio ante el Tribunal Provincial de Mayabeque los días 5 y 6 de diciembre.

“Desacato a la figura básica, desacato a la figura agravada y desorden público”, son los cargos que pesan sobre el muchacho, quien además es estudiante del Instituto Superior de Arte. Le exigen siete años de su vida en una prisión por participar en las protestas del 11 de julio en Cuba.

“Si voy preso perderé la escuela, pero seguiré siendo artista en la cárcel y cuando salga de ella. Eso no hay quien lo detenga”, sostiene el artista. Aunque asegura haberse propuesto no pensar en la sentencia. “En este momento no estoy pensando en que iré preso, eso no está en mi mente, ni en las decisiones que tomo, de hecho sigo planificando mi vida a largo plazo”, agrega.

El joven estudiante de segundo año en la carrera de Composición Musical sabe que en los días del juicio se firmará un pacto definitivo hacia su futuro, pero también conoce que su condición no es aislada. “Mucha gente está yendo presa y eso ya es algo normal, por tanto no me siento especial”. Luego de los sucesos del 11 de julio las cifras de detenidos y presos políticos en la Isla han ido en ascenso, motivo por el cual se han articulado nuevas campañas y acciones desde las redes sociales para hacerle frente a la situación.

Al principio de la cacería policial, reflexiona Lescay, el gobierno buscaba a los líderes o supuestos organizadores de la marcha, sin embargo, en este momento “se dieron cuenta de que esos líderes movían demasiadas influencias en las redes sociales y eso no les convenía”, destaca. Todos esos líderes a los cuales se refiere y quienes estuvieron en prisión, al menos en Bejucal, se encuentran fuera de la cárcel y sin procesos. “Ahora quieren joder a los chamaquitos, que no tienen mucho apoyo y que simplemente alguien se va a enterar de que les echaron una pila de años y eso dará miedo al resto de la población”, dice.  

“Por mi condición de estudiante puede ser que me pongan una sanción de la casa al trabajo, o quizás me apliquen una multa”, dice optimista el muchacho. “Eso me parecería lo más lógico, pero ya en este país no podemos esperar nada de la lógica”, agrega. Al mismo tiempo que reconoce que muchas personas deberían salir impunes de estos juicios, sin ni siquiera una multa en su contra.

“Busquemos en nuestro corazón la justicia”, escribía al final de su comunicado en Facebook, donde también agradecía el amplio apoyo en las redes y el seguimiento en medios alternativos de las particularidades de su caso.

En la publicación, varios comentarios etiquetan a la Federación de Estudiantes Universitarios, al Instituto Superior de Arte, o a la Asociación Hermanos Saiz; y aunque no hay respuesta visible de estas organizaciones, Abel confiesa que tanto el Rector de la Universidad de las Artes, como el presidente de la FEU, el jefe de la cátedra de composición y Rey Montalvo, a nombre de la AHS entregaron cartas a la fiscalía como apoyo a él y a su proceso.

“A mi amigo Lescay le quieren arrancar la estrella, le quieren marchitar la flor por serle fiel a esta, por tener el universo en el pecho y haber salido de su Isla aun estando en ella. A mi amigo Lescay le quieren apagara la vela y no imaginan el volcán que estalla en lo que mi amigo sueña”, le dedicaba un amigo desde otro perfil. Mientras que la periodista cubana Marta María Ramírez, luego de conocer el comunicado de Lescay y los siete años de privación de libertad que le imponía el gobierno, escribió en Twitter: “apresen a los violentos y corruptos”.

El 11 de julio Abel pensó que en Bejucal no pasaría nada, pero unas cuatrocientas personas lanzando consignas convirtieron su certidumbre en asombro y lo comprometieron a acompañarlos en las calles de ese municipio que colinda con La Habana. Sobre Abel han dicho que su único aporte en las protestas fue lanzarse a cantar y bailar, emocionado con el acto inédito que vivió Cuba el 11 de julio de 2021.

Después de eso, sabemos por medios de prensa en los cuales hizo público sus testimonios que llegó desnudo a la celda donde lo retuvieron más de una semana y en la cual pasó los peores días como enfermo de covid 19, mientras conocía de primera mano los maltratos y las “técnicas” usadas por la seguridad del estado para conseguir la “cooperación” de sus presos políticos.

Las historias contadas por él y sus compañeros de celda en la llamada Prisión del Sida en Mayabeque, son probablemente las mismas de todos los reclusos de su tipo en Cuba.

Acoso, ultraje, humillación y amenaza física y psicológica fue una parte de lo vivido por el joven artista desde que lo sacaron desnudo de su casa, lo agredieron con una tonfa, le impidieron hacer llamadas telefónicas, descuidaron su estado de salud aun cuando presentaba un PCR positivo y lo retuvieron en una celda donde la gota de agua de la ducha caía dentro del inodoro, un lugar frío en el que se perdía la noción del tempo y donde a él, según contó a la revista Rialta, le dio por recitar poemas a los pájaros que escasamente lograba divisar.

¿Quieres reportar algo?

Envía tu información a: [email protected]

Lo más leído

Quizás te interese

Envíos a CUBA → Desde $2.99 / LBENVIAR AQUÍ
+