La influencer cubana Imaray Ulloa quedó en el ojo del huracán tras una denuncia pública que sacude Instagram. Nicole Roa Sivira, creadora de contenido venezolana, asegura que la cubana tomó el guion de uno de sus videos sin dar crédito alguno. La acusación incluye un detalle que avivó aún más la polémica: la eliminación de un comentario.
Lo que Nicole Roa publicó primero y lo que vino después
Todo arranca con un reel que Nicole subió el 1 de febrero de 2026. En ese video, la venezolana contó su experiencia con una liposucción cuyos resultados perdió en menos de doce meses.
El punto no era culpar al médico. Nicole habló de mentalidad, de cómo un cambio físico sin transformación interna termina desvaneciéndose.
Para ilustrarlo usó una comparación que se convirtió en el centro de la disputa: «Es como si hoy te regalaran un millón de dólares sin haber trabajado por ellos. Como no sabes lo que cuesta construirlo, se te van a hacer agua entre las manos.»
Según Nicole Roa, Imaray Ulloa grabó un video con ese mismo guion reproducido casi al calco, sin mencionar de dónde salió la idea ni modificar las palabras.
La venezolana cuenta que al descubrirlo dejó un comentario en la publicación de la cubana, expresando que le alegraba haberla inspirado. Pero ese comentario desapareció poco después.
Un comentario eliminado que encendió la polémica por plagio en redes sociales
Fue precisamente esa eliminación lo que transformó una molestia en denuncia pública. Nicole decidió grabar un reel contando todo.
«Aquí es donde la situación se pone un poco extraña», expresó en su video. «Dejar mi comentario ahí era darle visibilidad a la fuente original. Pero realmente, ¿era necesario silenciar a quien te dio la idea?».
Nicole fue clara en que no pretende organizar una cacería digital contra la influencer cubana. Reconoció abiertamente que la originalidad absoluta no existe en las plataformas: «Seamos realistas, nada en redes sociales es 100% original, todos vivimos en un tablero de referencias constantes.»
Aun así, no disimuló su malestar por la forma en que ocurrió todo. Lo expresó con contundencia: «Me sentí halagada de que me eligieras como inspiración, pero me pareció super mal que borraras mi comentario por el simple hecho de ocultar que ni siquiera te tomaste el tiempo de parafrasear un guion.»
El caso puso sobre la mesa una discusión que aparece cada vez con más frecuencia: hasta dónde llega la inspiración y dónde empieza el guion copiado sin atribución.
Hasta el momento, Imaray Ulloa no se ha pronunciado sobre las acusaciones. Su silencio, lejos de apagar el tema, sigue alimentando los comentarios en redes.
La pregunta que muchos se hacen es si la cubana optará por responder o dejará que el algoritmo entierre la controversia. En un terreno donde el contenido viaja rápido y las audiencias tienen memoria corta, el tiempo dirá quién sale ganando de este cruce entre creadoras.




















