Un domingo de limpieza regular se transformó en una auténtica pesadilla estética y de salud para la influencer cubana Rachel Arderi. Mediante sus historias de Instagram, la joven creadora de contenido relató detalladamente este lunes el angustioso accidente doméstico que vivió en su residencia de Miami, el cual terminó costándole una parte considerable de su llamativa y abundante cabellera tras quedar atrapada en una herramienta de exteriores.
El incidente ocurrió mientras Rachel se dedicaba a organizar su vestidor. Llevada por su perfeccionismo, la influencer tomó la cuestionable decisión de meter a la casa un potente soplador de jardín para limpiar el área del calzado. «Tengo un soplador para la parte de afuera, no tiene por qué utilizarse en la parte de adentro de la casa, pero soy muy quisquillosa y me lo traje para dentro», admitió de manera honesta ante su comunidad.

A pesar de que tenía el cabello recogido en un moño para estar cómoda, la fuerza del motor le jugó una mala pasada mientras trabajaba cerca de sus zapatos. La zona posterior de la máquina, que succiona aire con gran potencia, succionó su melena en un parpadeo. «Por la parte de atrás absorbe y me metió parte del pelo y me lo arrancó desde aquí. El aparato se me pegó a la cabeza», rememoró con evidente angustia.
Afortunadamente, el desenlace no pasó a mayores gracias a la rápida intervención de su pareja, el reguetonero Oniel Bebeshito. El cantante se encontraba en el tocador de la habitación en ese preciso instante y, al percatarse de la emergencia, actuó con reflejos felinos para cortar el flujo eléctrico de la herramienta. «Por suerte Oniel estaba aquí en el vanity y lo desconectó porque me habría llevado el pelo completo», reconoció aliviada.
Sin embargo, el impacto estético en una creadora de contenido que roza el millón de seguidores —y cuyo sello de identidad es precisamente su largo pelo— fue devastador e inmediato. Con notable preocupación, Rachel describió el estado actual de su cuero cabelludo y sus hebras:
«No es que tenga una calva, pero lo tengo achicharrado en esta parte. Tremenda peste a quemado. Tengo el pelo picoteado. Las puntas las tengo destruidas».
La ironía de la situación no tardó en golpear a la modelo, quien recordó que apenas unos días atrás su sección de comentarios se había inundado de elogios por la vitalidad de su melena. «De hecho subí un video hace unos días y muchas me halagaron el pelo», apuntó con nostalgia.
Aunque la cubana confesó haber roto en llanto tras el altercado, ha intentado mantener una actitud madura y enfocarse en lo verdaderamente importante con el apoyo de su pareja. «A mi amor no le gusta que lloré por boberías, lo importante es que estamos vivos. Solté cantidad de pelos. Solté muchísimo. No tengo el mismo volumen. Horrible», resumió intentando pasar página.
Ahora, su prioridad es ponerse en manos de profesionales para mitigar los daños, aunque eso implique sacrificar el largo que tanto le fascina. Con resignación, explicó sus planes futuros: «A ver si voy a la peluquería para que me puedan arreglar el pelo. Yo lo tengo bastante largo, pero si lo voy a tener maltratado no lo quiero largo». Asimismo, dejó claro que pasar por las tijeras es su última opción: «No es lo más me gusta si me lo tengo que cortar, porque me gusta largo, pero me tocó. Prefiero tenerlo lindo».





















