Una reducción en el personal de la embajada de Cuba en Seúl despertó suspicacias en autoridades sudcoreanas que entendieron la decisión como una inquietante señal sobre el futuro de las nuevas relaciones bilaterales de acuerdo a la prensa local.
La preocupación fue calmada de inmediato por representantes diplomáticos de la isla.No quedó claro si la rebaja de la plantilla fue el resultado de una directriz general de la cancillería cubana para todas las embajadas cubanas en el mundo a tono con la crisis financiera del gobierno de Miguel Díaz-Canel agudizada este año por las sanciones estadounidenses.
De acuerdo a medios de Seúl la mitad de los diplomáticos de la Embajada de Cuba que abrió sus puertas el año pasado tras el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Corea del Sur y Cuba en 2024, han regresado recientemente a casa, según fuentes.
Debido a que el establecimiento de lazos con Cuba, aliado tradicional de Corea del Norte, tuvo un peso simbólico considerable en la diplomacia de Seúl destinada a contrarrestar a Pyongyang, la atención se está centrando en por qué la misión redujo al personal poco más de un año después de su apertura, se preguntó el Seoul Economic Daily.La publicación aseguró que d
os funcionarios de la legación cubana en Seúl regresaron recientemente a Cuba, según fuentes diplomáticas hoy día 17. El medio no identificó las fuentes ni los nombres de los diplomáticos cubanos que se fueron aunque reveló que el número de la plantilla se redujo de cuatro a dos, el embajador Claudio Monzón y la consejera Patricia Flechilla Frómeta.
Las salidas no eran una rotación rutinaria tras el final de sus términos, sino que se realizaban bajo instrucciones desde La Habana, según las fuentes.
De acuerdo al periódico algunos en círculos diplomáticos han sugerido que el cambio de personal podría equivaler a una «protesta tácita» dirigida a Seúl. También hay preocupaciones de que la fricción en las relaciones en una etapa tan temprana pueda retrasar la política surcoreana hacia Corea del Norte, que ha intentado ampliar su espacio diplomático involucrando a los aliados tradicionales de Pyongyang.
La Embajada de Cuba desestimó cualquier vínculo entre el cambio de personal y las relaciones bilaterales. En una respuesta escrita a Seoul Economic Daily, la misión diplomática cubana afirmó que todas las decisiones administrativas en la embajada son de naturaleza interna y no tienen ningún significado político ni conexión con las relaciones bilaterales.
El diario, considerado el primer periódico económico de Corea del Sur, fundado en 1960, aclaró que el Ministerio de Asuntos Exteriores no ha recibido una explicación específica por parte de Cuba sobre las dos salidas, según fuentes.
Al propio tiempo informó que la embajada surcoreana en La Habana mantiene actualmente un equipo de cinco personas y no tiene planes de cambiar su personal, siempre de acuerdo a informantes.
La Embajada de Cuba en Seúl abrió oficialmente sus puertas el 10 de junio del año pasado, aproximadamente un año y cuatro meses después de que Corea del Sur y Cuba establecieran sorpresivamente relaciones diplomáticas en febrero de 2024, una acción que no pareció ser del agrado de Pyongyang
El embajador Claudio Monzón Baeza, se convirtió en enero de 2025 en el primer embajador de la Isla que oficialmente se establece en Seúl. En ese momento la prensa sudcoreana remarcó que con esta acción «se espera que se profundice el aislamiento de Corea del Norte».
Desde entonces la promoción de las relaciones bilaterales se ha mostrado discreta en la prensa oficial cubana para no perturbar la sensibilidad norcoreana según parece aunque al propio tiempo los desembarcos de funcionarios y representantes de la isla de cualquier sector ya se hacen cotidianos en la terminal aérea internacional de Incheon.
A pesar del acercamiento, el comercio bilateral se mantiene en torno a los 40 millones de dólares anuales. Las autoridades de Seúl han advertido a sus empresas actuar con cautela y analizar los negocios «caso por caso» debido a las sanciones financieras que impone Estados Unidos sobre Cuba.
En junio de 2026, la Cámara de Comercio de Cuba y la Asociación de Importadores de Corea del Sur (KOIMA) firmaron en Seúl un importante acuerdo comercial enfocado en tres áreas clave: agroalimentación, energías renovables e industria biofarmacéutica.
Al mismo tiempo Seúl mantiene una embajada activa y estable en La Habana y ha logrado una influencia mayor en la sociedad cubana que la representación de la República Popular Democrática de Corea, la tradicional aliada ideológica de la isla desde 1960, que ha dejado de serlo a pesar de los mensajes elogiosos de Miguel Díaz-Canel a Kim Yong-un.
La prensa sudcoreana reitera con frecuencia que estos mensajes mutuos, sobre todo los reiterados desde La Habana son «pura retórica».

