Carlos Téllez, venezolano deportado por EEUU a Liberia, relata su experiencia tras acudir a una cita migratoria en EEUU: “Nunca imaginé estar aquí”
El venezolano Carlos Téllez Sánchez, de 35 años, terminó en Liberia, un país africano con el que no tenía vínculos familiares ni personales, después de permanecer más de siete meses bajo custodia de ICE en Estados Unidos. El migrante asegura que fue detenido cuando acudió a una cita migratoria rutinaria y que supo que sería enviado a África apenas horas antes de su deportación.
Carlos Téllez Sánchez llegó a Liberia el 20 de agosto como integrante del primer grupo de aproximadamente 20 migrantes enviados por Estados Unidos al país de África Occidental bajo un acuerdo que permite la recepción de ciudadanos de terceros países.
Téllez, venezolano de 35 años y padre de tres hijos, había vivido en Texas y permanecía detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas desde diciembre de 2025.
Según su relato a Noticias Telemundo, acudió a una cita migratoria que consideraba parte de las obligaciones de su proceso, pero terminó detenido. Más de siete meses después, fue incluido en una lista de personas que serían trasladadas a Liberia.
Téllez había llegado a Estados Unidos en 2021 y solicitó asilo. Esa petición no prosperó, pero obtuvo una protección conocida como withholding of removal, que impedía que fuera enviado de regreso a Venezuela por el riesgo que alegó enfrentar allí. Esa protección, sin embargo, no impedía necesariamente a las autoridades estadounidenses intentar deportarlo a un tercer país.
Durante los meses que permaneció detenido nació su tercer hijo. El venezolano solo pudo conocerlo mediante una videollamada desde el centro de detención. Cuando llegó a Liberia, el niño tenía aproximadamente cinco meses.
El traslado forma parte de una estrategia más amplia de la administración Trump para deportar a determinados inmigrantes a países distintos de su nación de origen cuando existen obstáculos jurídicos o diplomáticos para devolverlos directamente.
Liberia acordó recibir hasta 1.200 deportados de terceros países durante un período de 12 meses. El gobierno liberiano afirmó que las personas recibidas serían tratadas como huéspedes y podrían solicitar asilo en Liberia o marcharse hacia otro país si logran obtener documentación y autorización para hacerlo.
Estados Unidos aportará unos 5 millones de dólares para programas de gestión migratoria vinculados al acuerdo, según Reuters.
Téllez asegura que llegó sin familiares, amigos ni ninguna red de apoyo personal. Organizaciones internacionales, entre ellas la Organización Internacional para las Migraciones y la agencia de Naciones Unidas para los refugiados, participan en la asistencia a los recién llegados.
La situación ha provocado críticas de familiares y defensores de inmigrantes, especialmente por tratarse de personas enviadas a países con los que nunca habían tenido relación.
Téllez ha explicado que después de construir una vida en Estados Unidos perdió de golpe su empleo, su pareja, sus amigos y la posibilidad de estar con sus hijos.
Su caso refleja una de las facetas más controvertidas de la actual política de deportaciones: la creciente utilización de terceros países como destino para inmigrantes que no pueden ser enviados directamente a su nación de origen.
Fuentes
Noticias Telemundo.
Reuters.
El Pitazo.





