El alza del combustible por la guerra con Irán golpea también a los navegantes recreativos. Florida lidera el país en registros de embarcaciones, mientras el voto cubanoamericano de Miami-Dade se mantiene mayoritariamente republicano.
La guerra con Irán no solo se siente en los autos, los pasajes aéreos y el costo de las entregas. También llegó a los muelles. Los dueños de botes en Estados Unidos están entrando al verano con una factura de combustible más pesada, y en Florida el golpe se nota especialmente por una razón simple: es el estado con más embarcaciones registradas del país.
Según la National Marine Manufacturers Association, Florida lideró la nación en 2024 con 1.2 millones de registros de botes, equivalentes al 10% del total nacional. La misma organización reportó que en Estados Unidos había 11.8 millones de embarcaciones registradas o documentadas ese año.
Un video de Associated Press resume el problema desde Michigan, pero la lógica aplica de lleno al sur de Florida: llenar un tanque grande ya no es un trámite menor. Uno de los navegantes entrevistados en el reporte hablaba de un tanque de 52 galones y de la duda de si tenía sentido llenarlo completo. La National Marine Manufacturers Association señaló en ese reporte que la mayoría de los dueños de botes planea salir al agua este año, pero muchos podrían cambiar sus hábitos: navegar menos lejos, reducir velocidad, pasar más tiempo anclados o quedarse más cerca del muelle.
En Florida, el precio de la gasolina se mantiene alto aunque haya bajado desde los picos recientes. AAA reportaba este 5 de junio un promedio estatal de $3.399 por galón regular, pero varias zonas costeras y del sur del estado estaban bastante por encima. West Palm Beach-Boca Raton aparecía con un promedio de $4.104 por galón regular, Naples con $4.007 y otras áreas turísticas entre $3.78 y $3.87.
El combustible marino suele ser más caro que el de carretera, especialmente en marinas, donde se suman costos de operación, ubicación y demanda estacional. CBS Miami ya había reportado en marzo que los precios de combustible para botes en el sur de Florida estaban aumentando por la guerra con Irán, con alzas de unos 20 centavos desde los primeros ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Reuters informó esta semana que el mercado estadounidense de gasolina enfrenta presión por 15 semanas consecutivas de reducción de inventarios, con existencias en su nivel estacional más bajo desde 2014. La combinación de guerra, demanda de verano y tensión en los mercados energéticos mantiene la posibilidad de nuevos aumentos.
Una «lectura» del problema en Miami
En Miami, el tema tiene una lectura económica, pero también política. La comunidad cubanoamericana del condado Miami-Dade se ha mantenido fuertemente alineada con Donald Trump. La encuesta FIU Cuba Poll de 2024 encontró que el 68% de los votantes cubanoamericanos probables en Miami-Dade decía que votaría por Trump, frente a 23% que apoyaba a Kamala Harris. FIU también señaló que el 55% de los cubanoamericanos registrados en el sur de Florida estaban inscritos como republicanos.
Aunque no existe, al menos en fuentes públicas consultadas, una base de datos que cruce propietarios de botes en Florida con origen cubanoamericano o afiliación partidista, «la experiencia de la calle» puede hacernos creer con cierta certeza que una buena parte de los cubanoamericanos dueños de embarcaciones están afiliados al Partido Republicano. Ergo: votaron por Donald Trump.
Aunque el estado sí publica estadísticas de embarcaciones por condado y también datos de inscripción electoral por partido, no hay un registro que permita decir cuántos dueños de botes cubanoamericanos son republicanos o votaron por Trump. Florida reportaba 5,533,497 votantes republicanos activos al 30 de abril de 2026, frente a 4,028,123 demócratas, según la División de Elecciones estatal.
Por eso, la frase del título funciona como ironía política, no como estadística literal. Lo verificable es que Florida es el estado número uno en registros de botes, que Miami-Dade tiene una comunidad cubanoamericana mayoritariamente pro-Trump, y que el aumento del combustible asociado al conflicto con Irán encarece una de las actividades favoritas del verano: salir al agua.
Para muchos dueños de botes, el ajuste no será necesariamente vender la embarcación o cancelar toda la temporada, sino cambiar la forma de usarla. Menos millas, menos velocidad, menos salidas largas a bancos de arena lejanos y más tiempo anclados cerca de la marina. En otras palabras: el bote sale, pero quizás no tanto; y si sale, se pasea con calculadora.
El encarecimiento también puede golpear negocios alrededor de la navegación recreativa: marinas, alquileres, restaurantes frente al agua, servicios de mantenimiento y tiendas náuticas. En un estado donde el bote no es solo lujo, sino parte de la cultura costera, cada dólar adicional por galón se siente en cadena.
La paradoja política queda servida para Miami: muchos de los votantes que respaldaron la línea dura de Trump contra Irán y otras prioridades de su política exterior están ahora enfrentando una de sus consecuencias más domésticas. No en Teherán ni en Washington, sino en el muelle, frente a una bomba de gasolina marina.
FUENTES CONSULTADAS
Associated Press, reporte en video sobre el impacto de la gasolina en navegantes recreativos.
National Marine Manufacturers Association.
AAA Gas Prices Florida.
CBS Miami.
Reuters.
FIU Cuba Poll 2024.
Florida Division of Elections.





















