Trump prometió que Cuba sería su siguiente objetivo después de Irán. Lo dijo en marzo en la Casa Blanca, lo repitió en Miami Beach en el FII Summit y lo volvió a decir en abril. Esta semana firmó el acuerdo con Irán, llegó al G7 en Francia — y la conversación giró hacia Ucrania. Cuba sigue esperando. Como el anillo de Jennifer Lopez.
El Grupo G del Mundial 2026 enfrenta a Bélgica, Egipto, Irán y Nueva Zelanda en uno de los grupos más cargados de narrativas extradeportivas del torneo. Mohamed Salah busca su primera gran hazaña mundialista, Kevin De Bruyne disputa su último Mundial y el equipo iraní llega con visados complicados y la sombra política de siempre.
Los dueños de botes en Estados Unidos también están sintiendo el impacto del aumento de la gasolina. En Florida, donde hay más embarcaciones registradas que en cualquier otro estado, el encarecimiento del combustible puede reducir paseos, velocidad y distancia durante el verano. En Miami-Dade, el dato político añade ironía: el 68% de los votantes cubanoamericanos probables apoyaba a Donald Trump en 2024, según la encuesta FIU Cuba Poll.
En un mensaje Trump dijo que se rescató "desde lo más profundo de las montañas de Irán. El ejército iraní buscaba con atención, en gran número, y se acercaba".
El senador Ted Cruz dijo en Fox News que “es enteramente posible” que caigan los regímenes de Irán, Venezuela y Cuba en seis meses. En paralelo, POLITICO describió el costo humanitario que, según su análisis, ya empieza a verse en la isla bajo el endurecimiento de presión económica.
“Acabamos de incautar un petrolero frente a la costa de Venezuela, un petrolero grande, muy grande; de hecho, el más grande que se haya incautado jamás”, señaló Trump.
Cuba profundiza sus vínculos con Rusia e Irán en un momento de incertidumbre económica en EE.UU., fortaleciendo alianzas políticas y económicas que desafían los marcos tradicionales de influencia estadounidense.