Sin embargo, el gobierno cubano asegura que tanto la atención sanitaria como la educación siguen constituyendo una prioridad en su agenda, una afirmación que queda en evidencia ante las cifras oficiales sobre el destino de los presupuestos del estado.
Es fundamental que se tomen medidas para abordar estas problemáticas y garantizar una atención médica adecuada y oportuna para todos los niños en Cuba, y el régimen, aunque dice no estar cruzado de brazos, culpa de todos los males al llamado embargo estadounidense.