Los comentarios de felicitación no tardaron en llegar. Uno de ellos fue de su colega y amigo Dany Ome, quien le escribió: “Felicidades mi rey, te lo mereces, vamos por más”.
La exhibición de lujos en un país donde muchos luchan por satisfacer necesidades básicas pone en entredicho cualquier afirmación de que Sandro Castro es un joven "normal" como cualquier otro cubano. Más bien, representa a una élite privilegiada que disfruta de beneficios inaccesibles para la mayoría de la población.
Muchos esperan con ansias la ambiciosa adaptación audiovisual de Cien años de soledad, la obra maestra del Premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez.