La desidia se ha hecho rutina en este país y casi nadie repara en sucesos tan tristemente cotidianos como la miseria de los establecimientos públicos y la politización optimista de su carencia.
El gobierno de la capital cubana programará apagones en el sector residencial a partir de la semana próxima, de acuerdo con el plan de ahorro trazado por la máxima dirección del país y que hasta ahora había excluido a buena parte de La Habana y solo se hacía notar hacia el interior.