la gente hace colas a cuenta y riesgo en los alrededores de los servicentros que despachan gasolina y diésel, pero sin seguridad alguna de que finalmente se produzca el milagro de repostar.
En teoría, el gobierno, sin dinero, apenas puede comprar el diésel necesario para poder garantizar el funcionamiento de sus trece termoeléctricas que, todas, consumen diésel. Ocho de las trece termoeléctricas tienen más de 30 años de explotación.
Recientes demostraciones en La Habana y Matanzas de una posible crisis con el combustible en Cuba pudiera tener origen en dos causas bien focalizadas:...
Expertos de varias entidades relacionadas con el precio del combustible en los EE.UU. conciden en afirmar que ya se vislumbra un aumento escandaloso en...