Sherritt firma acuerdo preliminar con Gillon Capital, vinculada a ex asesor de Trump, y cancela salida de Cuba

Havana
muy nuboso
31.4 ° C
31.4 °
31.4 °
59 %
6.9kmh
57 %
Mié
25 °
Jue
31 °
Vie
29 °
Sáb
31 °
Dom
31 °

Anunció que se iba, llegó Gillon Capital y Sherritt se quedó: la jugada que huele a conversaciones en las altas esferas.

Washington dice no oponerse a las conversaciones entre Sherritt y Gillon Capital mientras la minera cancela su retirada de Cuba

Sherritt International anunció que no disolvería sus intereses en Cuba el mismo día en que trascendió su acuerdo preliminar con Gillon Capital, una firma estadounidense vinculada a un ex asesor del presidente Donald Trump. Las autoridades de Washington, según confirmó el Globe and Mail, no se oponen a las conversaciones en curso. La pregunta que nadie hace en voz alta es la que más importa: ¿hubo algo acordado antes de que Sherritt cambiara de opinión?

El acuerdo con Gillon Capital que explica por qué Sherritt no se fue de Cuba

Los hechos en orden cronológico cuentan una historia que vale la pena leer despacio.

El 15 de mayo, Sherritt anunció su intención de disolver sus activos cubanos, incluyendo su participación del 50% en la empresa conjunta de níquel en Moa. Tres miembros del consejo de administración renunciaron. El director financiero también se fue. Las acciones, ya en niveles de centavo, se derrumbaron aún más. Todo apuntaba a una salida definitiva.

Días después, Sherritt firmó un term sheet, un acuerdo preliminar no vinculante, con Gillon Capital, una firma estadounidense de family office. El acuerdo le permitiría a Gillon Capital adquirir suficientes acciones para controlar el 55% de Sherritt. Ese mismo día, la compañía anunció que no procedería con la disolución de sus intereses cubanos.

Bloomberg reveló el detalle que cambia toda la lectura del episodio: Gillon Capital está vinculada a un ex asesor del presidente Donald Trump.

Washington dice que no se opone: el mensaje entre líneas que Sherritt necesitaba escuchar

El Globe and Mail publicó otro dato que no debe leerse como un tecnicismo legal. Las autoridades estadounidenses, según confirmó el propio Sherritt, no se oponen a las conversaciones actuales con Gillon Capital. Cualquier acuerdo final seguirá requiriendo su aprobación, pero el semáforo inicial no está en rojo.

Para una empresa que lleva meses operando bajo la amenaza de ser designada formalmente bajo la orden ejecutiva de Trump que amplió las sanciones a Cuba el 1 de mayo, ese «no nos oponemos» vale más que cualquier comunicado oficial.

Un análisis publicado por Discovery Alert describió la operación con una precisión que lo resume todo: no es una adquisición minera convencional, es un intento de arbitraje geopolítico, un esfuerzo por usar conectividad política para transformar un problema de sanciones intractable en una relación regulatoria manejable.

Traducido: Gillon Capital entra porque tiene acceso. Sherritt se queda porque Gillon Capital tiene acceso. Y Washington mira sin objetar porque la firma que toma el control es de su propia órbita política.

El níquel de Moa sigue siendo estratégico. El cobalto que se extrae junto a él es material crítico para baterías y tecnología de defensa. Que una firma ligada al entorno de Trump tome el control de esa operación no es un movimiento empresarial menor. Es una jugada con dimensiones que van mucho más allá de los balances de una minera canadiense en apuros.

Si hay algo conversado en las altas esferas, como sugiere la secuencia de eventos, nadie lo va a confirmar. Pero los hechos hablan con suficiente claridad para que no haga falta.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

¿Quieres reportar algo?

Envía tu información a: [email protected]

Lo más leído

Quizás te interese

Envíos a CUBA desde → $1.79 x LBENVÍA AQUÍ
+