En un país donde pasar buena parte del día sin corriente se ha vuelto rutina, 80 familias cubanas podrían recibir una ayuda que hoy vale oro: una planta eléctrica para enfrentar los apagones.
La creadora de contenido Flor Danay Hernández Ochoa, conocida como Flor de Cuba, se unió al empresario cubanoamericano Yoel Sardiñas para financiar la entrega de 80 plantas eléctricas a 80 hogares vulnerables de la Isla.
“Quizás no podamos iluminar toda Cuba, pero sí podemos llevar luz a 80 hogares que hoy la necesitan desesperadamente”, escribió Flor al anunciar la iniciativa en Instagram.
No se trata, además, de su primera experiencia enviando este tipo de ayuda. En abril, Cuballama contó la llegada a Cuba de 12 plantas eléctricas que Flor había enviado para familias necesitadas. En aquel momento, la influencer ya adelantaba su intención de continuar recibiendo casos y ampliar las donaciones.
¿Quiénes pueden recibir una de las plantas?
La convocatoria está dirigida principalmente a hogares donde los apagones representan algo más grave que pasar calor o quedarse sin Internet. Entre los casos que tendrán prioridad aparecen ancianos enfermos y con bajos recursos, niños con problemas de salud, personas con discapacidad y pacientes que necesiten electricidad para tratamientos o equipos médicos.
Flor también puso un límite bastante claro: la ayuda no está pensada para jóvenes saludables, en edad laboral y con posibilidades de resolver la situación por sus propios medios.
Las familias interesadas (o sus parientes, incluso si viven fuera de Cuba) pueden presentar el caso mediante WhatsApp al +1 (786) 739-8312. La recomendación es explicar con detalle la situación de la persona que necesita la ayuda.
Y hay otro dato importante: no es necesario vivir en La Habana. Los organizadores aseguran que pretenden llevar los equipos directamente hasta las viviendas seleccionadas en diferentes provincias del país.
Por ahora no se conoce qué modelo de planta recibirá cada familia, su capacidad, cuánto costará en total la operación ni la fecha exacta en que comenzarán las entregas. Tampoco se ha detallado públicamente cómo se comprobarán los casos recibidos.
Tener corriente propia se ha convertido en un lujo en Cuba
El anuncio llega en un momento especialmente duro para el sistema eléctrico cubano. Los cortes prolongados siguen alterando desde la conservación de los alimentos hasta el abastecimiento de agua y el funcionamiento de equipos médicos.
De hecho, Cuballama había advertido que el periodo entre septiembre y diciembre podía convertirse en otra etapa especialmente complicada para los apagones debido a mantenimientos de termoeléctricas, averías acumuladas y la persistente falta de combustible.
La dimensión humana de la crisis se ve mejor en historias concretas. Hace apenas unos días, una cubana relató que llevaba más de dos meses viviendo con apenas tres horas de electricidad diarias, sin siquiera un horario estable que le permitiera organizar las tareas de la casa. Su testimonio fue recogido por Cuballama en medio de una nueva ola de apagones.
En esas condiciones, tener una estación de energía o un generador puede significar poder mantener un refrigerador durante algunas horas, cargar teléfonos, mover un ventilador o sostener determinados dispositivos médicos.
Por eso, las plantas eléctricas llevan años convirtiéndose en uno de los productos más buscados por quienes intentan encontrar alguna alternativa al Sistema Electroenergético Nacional. Cuballama incluso publicó una guía sobre los distintos tipos de plantas eléctricas y qué tener en cuenta para utilizarlas en Cuba.
Para las 80 familias que resulten elegidas esta vez, sin embargo, no será necesario comprarlas. Si la iniciativa avanza como está prevista, recibirán los equipos gratuitamente y en sus propias casas.

